Drones para mandar las muestras de sangre al laboratorio en zonas remotas

Drones para trasportar muestras de laboratorio
JOHNS HOPKINS MEDICINE
Publicado 30/07/2015 17:43:05CET

   MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, han probado con éxito una nueva técnica para enviar muestras sanguíneas al laboratorio utilizando drones. Las pruebas han demostrado que los resultados de los análisis de sangre comunes y habituales que resultan afectados en un viaje 40 minutos de viaje en uno de estos pequeños aviones no tripulados.

   Los autores de esta investigación, que se publica en la revista 'PLoS One', consideran que estos buenos resultados constituyen una prometedora noticia para los millones de personas residentes en zonas rurales remotas y económicamente empobrecidas de países en vías de desarrollo, ya que los drones pueden dar a los trabajadores de atención de la salud el acceso rápido a las pruebas de laboratorio necesarias para diagnósticos y tratamientos.

   "Las muestras biológicas pueden ser muy sensibles y frágiles", explica Timothy Amukele, patólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y director de una colaboración entre el laboratorio de la Universidad Johns Hopkins y la Universidad Makerere de Uganda. Esa sensibilidad hace que incluso los sistemas de tubos neumáticos utilizados por muchos hospitales no sean aptos para el transporte de la sangre para determinados propósitos.

   La principal preocupación respecto al uso de aviones no tripulados, precisa Amukele, es la aceleración repentina que marca el lanzamiento del vehículo y el golpe al aterrizar. "Pensábamos que estos movimientos podrían destruir las células sanguíneas o coagular la sangre pero nuestro estudio ha demostrado que las muestras no estaban afectadas, así que fue genial", ha asegurado.

   Para este estudio, que Amukele considera como el primer examen riguroso del impacto de este tipo de transporte de muestras biológicas, su equipo recogió seis muestras de sangre de cada uno de los 56 voluntarios adultos sanos en el Hospital Johns Hopkins.

   Las mitad de las muestras se envasaron convenientemente para el vuelo, con el fin de protegerlas del medio ambiente y para prevenir fugas. Fueron cargadas en un avión no tripulado de ala fija lanzado a mano y volado alrededor en períodos de seis a 38 minutos. Debido a las reglas de la Administración Federal de Aviación, los vuelos se realizaron en una zona despoblada, se quedaron por debajo de 100 metros dentro la línea de visión del piloto certificado.

   Las otras muestras fueron enviadas desde el campo de vuelo de aviones no tripulados Core al laboratorio del Hospital Johns Hopkins, donde se sometieron a las 33 pruebas de laboratorio más comunes que en conjunto representan alrededor del 80 por ciento de todas las pruebas realizadas. Algunas de las pruebas realizadas fueron para el sodio, glucosa y glóbulos rojos.

   La comparación de los resultados de laboratorio de las muestras tanto de las que experimentaron el vuelo como las que se enviaron directamente al laboratorio indican que el vuelo no tuvo ningún impacto sobre ellas.

   Los investigadores observaron que una prueba de sangre  --concretamente a dióxido de carbono total, llamada prueba de bicarbonato)-- dio resultados diferentes en algunas muestras que volaron respecto a las que se quedaron en tierra.

   Amukele admite que el equipo no está seguro de por qué sucedió, pero que la razón podría ser porque pasaron ocho horas desde la extracción hasta que se hicieron las pruebas. Por lo demás, aseguro que no se registraron diferencias entre las muestras que volaron y las que no.

   Dados los buenos resultados del estudio de prueba, Amukele dice que el siguiente paso probable será realizar un estudio piloto en algún lugar en África, donde las clínicas de atención de salud están a veces 95 kilómetro o más de distancia de los laboratorios.

   "Un avión no tripulado podría recorrer 100 kilómetros en 40 minutos --dice Amukele--. Son menos costosos que las motos y no están sujetos a retenciones de tráfico, y la tecnología ya existe para el avión no tripulado para ser programado para llevar a unas coordenadas marcadas por GPS como una paloma mensajera".

   Los drones ya ha sido probados como portadores de medicamentos a clínicas en las zonas remotas, pero su uso sobre zonas pobladas depende de las leyes y reglamentos.