Actualizado 10/09/2015 14:05 CET

2 medidas que disuaden a los jóvenes de fumar

Señal de no fumar en la calle.
Foto: MORRIS MACMATZEN / REUTERS

   MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

   La Organización Mundial de la Salud recomienda la creación de entornos sin humo de tabaco, ya que ayuda a los fumadores a abandonar el tabaco. En los Estados Unidos, el consumo por habitante es entre un 5% y un 20% inferior en los estados en los que hay en vigor leyes integrales sobre ambientes libres de humo de tabaco. Además, en lugares de trabajo libres de humo de tabaco, el consumo diario medio de cigarrillos disminuye en 3,1 unidades por fumador en comparación con los lugares de trabajo donde el consumo de tabaco no está prohibido.

   TABAQUISMO

   Además, el mismo efecto tiene la subida de impuestos al tabaco. Por término medio, un aumento del precio de un 10% por paquete de cigarrillos debería generar una reducción de la demanda de aproximadamente un 4% en los países de ingresos altos, y de entre un 4% y un 8% en los países de ingresos bajos y medio.

    Ahora una nueva investigación ha demostrado que la prohibición de fumar en el lugar de trabajo y el aumento de los impuestos sobre los cigarrillos desalientan a los adolescentes y adultos jóvenes a comenzar a fumar, según concluye un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y la Universidad de California (UC) Merced, ambas en Estados Unidos.

   El estudio, descrito en un artículo que se publica este martes en 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine', empleó datos sobre los hábitos de fumar de un grupo de jóvenes de 12 a 18 años que vivían en todo el país en 1997 y los investigadores los siguieron durante un periodo de 11 años, en su transición a convertirse en adultos jóvenes.

   Los investigadores detectaron que un ambiente cien por cien libre de humo redujo las probabilidades de comenzar a fumar en un tercio y que el número de nuevos fumadores cayó con el tiempo. Estos efectos impactaron también en los no fumadores, protegiéndolos de las toxinas del humo de segunda mano.

   Los investigadores, dirigidos por Stanton Glantz, profesor de Medicina de la UCSF, utilizaron datos de la Encuesta Nacional Longitudinal de la Juventud de 1997 de la Oficina de Estadísticas Laborales, que se creó para estudiar la salud, la educación, las actitudes y los hábitos de vida de cerca de 4.000 encuestados, una muestra representativa de la población de Estados Unidos.

   Durante el periodo estudiado, las leyes de ambientes libres de humo a nivel estatal, del condado y de la ciudad fueron cada vez más comunes y generales, y los impuestos del tabaco aumentaron. En 1997, ningún encuestado tenía una probabilidad del cien por cien de estar cubierto por una ley que garantizara que no se podía fumar en el lugar de trabajo; el 11,6 por ciento tenía un cien por cien de probabilidades de estar cubierto por una ley que prohibía el tabaco en los restaurantes y el 11,6 por ciento tenía un cien por cien de probabilidades de estar cubierto por una ley de bares libres de humo, unas cifras que en 2007 habían aumentado al 27,3; 43,3 y 36 por ciento respectivamente.

 TABAQUISMO EN JÓVENES

   Los autores vieron que los adolescentes y adultos jóvenes que vivían en áreas con leyes que garantizaban que los bares estén libres de humo de tabaco presentaban un 20 por ciento menos de probabilidades de ser fumadores y que los que eran fumadores fumaban un 15 por ciento menos de días al mes que los que no vivían bajo esta normativa. "Las leyes que prohíben fumar en el lugar de trabajo tienen el efecto más potente sobre el comienzo del tabaquismo, equivalente a un impacto disuasivo de un aumento de impuestos de 1,57 dólares", destaca Glantz, autor principal del estudio.

   Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el impuesto federal había subido de 24 centavos por paquete en 1995, dos años antes del periodo de estudio, a 1,01 dólares por paquete en 2009, dos años después del tiempo de análisis. Los impuestos promedio del estado para 1995 y 2009 habían aumentado de 32,7 centavos a 1,20 dólares por paquete.

LO MEJOR: SUBIR LOS IMPUESTOS

   Los autores detectaron que estos incrementos de impuestos tuvieron un impacto más allá de los efectos de las leyes de prohibición de fumar en los lugares de trabajo, con cada aumento de impuestos de 10 centavos seguido de una caída del 3 por ciento en las probabilidades de comenzar a fumar. "Nuestros resultados sugieren que el incremento de tasas de 2 dólares que se está discutiendo para la legislación de California reduciría el inicio del tabaquismo juvenil a casi a la mitad", subraya Glantz.

   "Como el comienzo del tabaquismo se produce normalmente antes de que los jóvenes entren al lugar de trabajo, las leyes de espacios sin humo en el trabajo probablemente afectan el inicio del tabaquismo, ya que mostrar a los niños las normas para los adultos fumadores les hacen rechazar el tabaco", afirma la primera autora Anna Song, del Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud de la UC Merced.

    "Los efectos de las leyes antitabaco son similares o más grandes que otros factores determinantes del consumo de tabaco, como edad, sexo, raza/etnia y nivel de pobreza", concluye.