Colocación del parche hemático epidural. - QUIRONSALUD
MADRID 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
El dolor de cabeza que mejora al tumbarse aparece como uno de los primeros síntomas de la hipotensión intracraneal espontánea, patología originada por la disminución del volumen y de la presión del líquido cefalorraquídeo, según el neurorradiólogo intervencionista del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y jefe del Departamento de Neurorradiología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Claudio Rodríguez Fernández.
El cerebro flota dentro del cráneo gracias al líquido cefalorraquídeo (LCR), fluido que actúa como amortiguador y que facilita la nutrición del sistema nervioso y contribuye a eliminar sustancias de desecho. Cuando este líquido se pierde, el cerebro también pierde su "soporte hidráulico" y desciende por efecto de la gravedad, lo que provoca una "tracción dolorosa" de las meninges, los nervios craneales y los vasos sanguíneos que puede afectar "gravemente a la calidad de vida de los pacientes".
"A diferencia de las fugas causadas por traumatismos o punciones médicas, en este caso aparece de forma espontánea debido a una debilidad de la duramadre, la capa protectora del sistema nervioso", ha continuado Rodríguez.
El síntoma más característico de esta patología es un dolor de cabeza que empeora al ponerse de pie y mejora al acostarse, lo que se conoce como cefalea ortostática. En muchos pacientes este dolor aparece al incorporarse y desaparece al tumbarse, aunque también existen casos crónicos en los que este componente postural puede desaparecer y transformarse en un dolor de cabeza persistente.
Además del dolor de cabeza, los pacientes pueden presentar otros síntomas como dificultad para concentrarse, pitidos en los oídos, náuseas, dolor cervical y alteraciones del equilibrio.
A diferencia de las fugas causadas por traumatismos o punciones médicas, en este caso aparece de forma espontánea debido a una debilidad de la duramadre, la capa protectora del sistema nervioso. Estas fugas de líquido cefalorraquídeo pueden tener distintos orígenes, como la perforación de la duramadre por un osteofito vertebral (similar a un pinchazo en una rueda), debilidades en la raíz nerviosa, que permiten que el líquido se filtre lentamente y las fístulas de líquido cefalorraquídeo hacia una vena, una conexión anómala que provoca el drenaje del líquido al sistema venoso.
Sin embargo, los pacientes con hipotensión intracraneal espontánea pueden tardar años en recibir un diagnóstico correcto, ya que esta enfermedad puede asemejarse a otras patologías neurológicas.
"Hasta un 20 por ciento de los pacientes con fuga real de líquido cefalorraquídeo presentan resonancias magnéticas normales, lo que complica el diagnóstico", ha señalado. Esta enfermedad también puede confundirse con migraña, cefalea tensional o la malformación de Chiari tipo I, lo que en algunos casos ha llevado incluso a "cirugías craneales innecesarias".
PARCHE HEMÁTICO EPIDURAL
Para tratar esta enfermedad, hay que empezar con reposo, hidratación abundante y la administración de cafeína con el objetivo de favorecer el cierre espontáneo de la fuga. Si este problema persiste, se puede realizar un parche hemático epidural, una técnica en la que se inyecta sangre del propio paciente en el espacio epidural de la columna para sellar la fuga.
Si este tratamiento no es suficiente, se puede aplicar pegamento de fibrina directamente en el punto de la fuga o tratar las fístulas mediante embolización endovascular o cirugía microquirúrgica.
Por su lado, el parche hemático epidural se realiza guiado por tomografía computarizada en un entorno estéril, y durante el procedimiento, un especialista extrae sangre del brazo del paciente y el neurorradiólogo intervencionista la inyecta en el espacio epidural utilizando imagen en tiempo real.
"La tomografía computarizada photon counting, disponible en el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, mejora significativamente el éxito de estas intervenciones gracias a su alta resolución", ha detallado Rodríguez.
Esta tecnología permite visualizar estructuras milimétricas, localizar con mayor precisión el punto exacto de la fuga, colocar el parche de fibrina exactamente en el nivel vertebral afectado y reducir la dosis de radiación y contraste, algo especialmente importante en pacientes que requieren múltiples estudios de seguimiento.
Con el objetivo de mejorar el diagnóstico y tratamiento de estas patologías, los días 23 y 24 de abril se celebrará en Madrid el primer encuentro científico en España dedicado "específicamente" a la hipotensión intracraneal espontánea y a los trastornos de la dinámica del líquido cefalorraquídeo.
El evento reunirá en el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid a algunos de los principales expertos internacionales en esta enfermedad procedentes de centros como Duke University, Johns Hopkins University, UCSF, Cedars- Sinai Medical Center y University Hospital Freiburg.