Archivo - Diverticulosis masiva en intestinte humano. Resultados de la diverticulitis de la inflamación de uno de los divertículos - SELVANEGRA/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 14 Sep. (EDIZIONES) -
Tener divertículos no significa estar enfermo, ni te obliga a renunciar a los frutos secos, a las semillas, o a las palomitas, pese a la creencia. De hecho, la mayor parte de las personas con diverticulosis nunca desarrolla síntomas. El problema aparece cuando alguno de estos pequeños sacos que se forman en la pared del colon se inflama y provoca una diverticulitis, que puede llegar a complicarse con sangrado o perforación.
¿Cómo podemos reducir el riesgo y qué señales deberían hacernos consultar? La alimentación, el ejercicio, una adecuada hidratación, y evitar el estreñimiento pueden desempeñar un papel importante, según defiende en una entrevista en exclusiva para el portal Infosalus el jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Universitario Severo Ochoa de Madrid Javier Martín Ramiro.
"La existencia de divertículos en colon se conoce como 'diverticulosis'. La enfermedad diverticular es una causa frecuente de ingreso hospitalario y, a su vez, de consumo de recursos sanitarios en países industrializados. El intestino grueso tiene varias capas, de dentro a fuera de la luz serian la mucosa, la muscular, y una capa externa llamada 'serosa'. Se podría definir un divertículo como 'la protrusión de la mucosa colónica a través de áreas débiles de la capa muscular del colon hacia el exterior'", sostiene este experto.
Recuerda, además, que su existencia aumenta con la edad, y su prevalencia está muy relacionada con la raza y con la distribución geográfica: "Su incidencia es mayor en países occidentales y se incrementa con la edad (20% a los 40 años, 60% a los 60 años, lo cual sugiere un proceso progresivo según aumenta la edad). Se localizan en todo el intestino grueso, pero son mucho más frecuentes en el colon sigmoides (72%) frente al ciego (1%). En Asia, la frecuencia desciende de forma llamativa (Japón 25%, Corea 12%, Nigeria 9%, y están predominantemente localizados en el colon derecho)".
SÍNTOMAS DE QUE ALGO SE HA PODIDO COMPLICAR
En este contexto, este experto en aparato digestivo adelanta que entre los síntomas que nos deben alertar de que los divertículos pueden haberse complicado y requieren atención médica se encontrarían los siguientes:
·Fiebre de 38ºC o superior acompañado de dolor abdominal (habitualmente en la fosa iliaca izquierda).
·Deposiciones con heces muy oscuras o con sangre, y vómitos.
·Alteraciones en el ritmo intestinal, tanto en frecuencia como en consistencia de las heces.
Así, incide en que la causa de una posible complicación en los divertículos no está clara. "Se han involucrado trastornos de la motilidad colónica, personas con exagerada contractilidad del colon generan importantes presiones dentro de la luz del colon favoreciendo la herniación a través de áreas debilitadas de la muscular", agrega.
Pero por otro lado, según prosigue el doctor Martín Ramiro, existen estudios que no han sido capaces de demostrar la relación con el estreñimiento o con la baja ingesta de fibra: "También existen alteraciones estructurales del colágeno que pueden favorecer su aparición. Los divertículos pueden ser asintomáticos o cursar con inflamación (diverticulitis), sangrado, o perforación".
De hecho, resalta que la mayor parte de la diverticulosis son asintomáticas, y sólo el 4% presentan síntomas; aunque apunta que la incidencia aumenta con la edad, como hemos contado: "La edad media de ingreso son 64 años. Aunque la incidencia es menor en personas jóvenes, el 16% de los ingresos son en pacientes menores de 45 años, habitualmente por diverticulitis colon izquierdo".
Además, señala que, entre los factores de riesgo para desarrollar diverticulitis se encontrarían: dieta pobre en fibra, alta ingesta de carnes rojas, ingesta de alimentos ultraprocesados, alta ingesta de grasa, falta de ejercicio físico, obesidad, alcohol, y fumar (estos dos últimos aumentan el riesgo de diverticulitis perforadas).
"La causa detrás de una diverticulitis tampoco está clara, pero parece relacionada con la obstrucción de los divertículos con un incremento de la presión dentro de la luz que conduce a la inflamación y a una posible perforación de los mismos", resalta este experto.
¿SEGUIMIENTO MÉDICO O CIRUGÍA?
¿Cuándo basta con realizar un seguimiento médico y mantener unos hábitos saludables y cuándo es necesario plantear una cirugía?, le preguntamos a este especialista del Hospital Universitario Severo Ochoa indicando que, habitualmente, el hallazgo casual de una diverticulosis no precisa tratamiento, salvo recomendaciones dietéticas, ejercicio físico, y evitar el estreñimiento. "No son precisos estudios posteriores ni tratamiento antibiótico", asegura.
Ahora bien, el doctor Martín Ramiro precisa que el tratamiento quirúrgico se reserva para los episodios con complicaciones (sangrado, perforación), o para tratar las secuelas de episodios previos de diverticulitis (fístulas a vejiga, áreas estenóticas colónicas, o episodios frecuentes de diverticulitis en la misma área intestinal).
PREVENIR LAS COMPLICACIONES ASOCIADAS A LOS DIVERTÍCULOS
A la hora de prevenir las posibles complicaciones ve este experto importante el no retrasar la deposición: "Sólo se produce un movimiento intestinal masivo diario por lo que es importante poder evacuar aprovechando dicho movimiento, de no hacerlo así habría que esperar al próximo, y con un aumento de la consistencia de las heces incrementado la presión intraluminal de colon, y favoreciendo el desarrollo de diverticulosis".
Asimismo, considera fundamental una ingesta adecuada de agua, ya que ésta favorece la existencia de heces más pastosas y, por ende, más fáciles de evacuar. "La práctica de ejercicio habitual es muy recomendable para no sólo reducir peso sino favorecer el tránsito intestinal. Reducir ingesta de carne rojas y de grasas también es muy recomendable", insiste este doctor.
Durante años se ha recomendado evitar alimentos como las semillas, las palomitas, o los frutos secos en caso de presentar divertículos y recuerda que la evidencia científica actual persiste en la recomendación de incrementar la ingesta de fibra (fruta y verdura, pan integral), a la vez que remarca que no existe contraindicación a la ingesta de frutos secos, de semillas, o de nueces al no incrementar el riesgo de diverticulitis.