El diagnóstico preimplantacional duplica el éxito reproductivo en mujeres con más de 40 años

Actualizado 07/04/2011 16:00:52 CET
Fecundación in vitro
WIKIMEDIA COMMONS

VALENCIA, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

El diagnóstico preimplantacional multiplicar por dos el éxito reproductivo en mujeres con más de 40 años y con un mínimo de 6 ovocitos de buena calidad, según ha expuesto el director de IVI Madrid, el doctor Juan A García Velasco, durante su ponencia 'Nuevas alternativas para pacientes de maternidad en edad avanzada', que ofreció en el IV Congreso que celebra el Instituto Valenciano de la Infertilidad desde este jueves.

Al respecto, ha explicado que cada vez son más las mujeres de todo el mundo que tienen hijos en torno a los 40 años lo que está llevando al uso de tratamientos de reproducción asistida (TRA) en pacientes de más edad. Así, teniendo en cuenta las limitaciones de la edad, hay varias formas de mejorar los resultados reproductivos de estas pacientes que disponen de poco tiempo para conseguir un embarazo.

En primer lugar, estudios recientes confirman que la Fecundación in Vitro (FIV) es más efectiva que otros métodos, como la Inseminación intrauterina (IIU), en cuanto a tasa de nacimientos vivos de madres de edad avanzada. En segundo lugar, una adecuada estimulación ovárica que normalice valores hormonales que se alteran con la edad -como los andrógenos- pueden mejorar las posibilidades; y en tercer lugar, la vitrificación de ovocitos o embriones para acumular si la respuesta es pobre puede aumentar la probabilidad de conseguir la transferencia del embrión.

Por último, después de múltiples discusiones sobre las ventajas e inconvenientes del DGP en pacientes de edad avanzada, se ha llegado a la conclusión de que los resultados reproductivos son mejores si se combina una adecuada selección de pacientes con laboratorios avanzados y embriólogos muy experimentados.

DETERMINANTES PRECONCEPCIONALES DE LA SALUD

Por su parte, el jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología, División de Salud y Desarrollo Humano de la Universidad de Southampton, Nick S. Macklon, ha comentado en su ponencia que durante las tres últimas décadas se han dado "grandes progresos" en las técnicas de reproducción asistida en cuanto a protocolos clínicos, fármacos, embriología, tratamiento de la infertilidad masculina, diagnóstico genético preimplantacional (DGP) y sistemas de gestión de calidad.

De este modo, han aumentado las tasas de embarazo desde menos del 10 por ciento hasta niveles superiores a los de la concepción natural, al tiempo que las transferencias de embrión único han permitido reducir las tasas de embarazo múltiple, uno de los principales problemas clásicos de estos tratamientos, a menos del 5 por ciento. Sin embargo "aún no somos capaces de controlar los factores más importantes que determinan el éxito del proceso: las características de nuestras pacientes", ha señalado.

Cada vez son más las mujeres de 40 años o más que acuden a las clínicas para quedarse embarazadas y, por desgracia, la edad no solo afecta a la eficacia de las terapias de fertilidad sino que también implica un mayor número de pacientes con comorbilidades que pueden influir en el proceso de FIV. "No obstante, ha dicho Macklon, hay otras muchas características de la nueva población de pacientes sobre las que podemos actuar, como la obesidad, el hábito de fumar y el estilo de vida", indica.

De hecho, la etapa preconcepcional tiene "una gran influencia" sobre los resultados del embarazo y sobre el estado de salud a largo plazo, y debe ser tenida en cuenta para planificar tratamientos de fertilidad. Esta cuestión ha sido resaltada en los últimos años por una investigación que demuestra la validez de la llamada "hipótesis de Barker", que dice que el entorno nutricional del embrión y el feto afecta al riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud a lo largo de la vida.

Además, como señala el doctor Macklon, se ha demostrado que el entorno nutricional en el momento del parto afecta al desarrollo posterior. "Los estudios más recientes, explica el experto, indican que el contenido alimenticio en el momento de la concepción y durante el embarazo está relacionado con alteraciones de peso al nacer y otros determinantes de la salud a largo plazo", ha señalado.