Archivo - El diagnóstico de hipertensión aumenta adherencia terapéutica, pero reduce intención de cambiar hábitos, según estudio - SOLSTOCK/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un estudio realizado por investigadores de tres universidades de Estados Unidos ha mostrado que los pacientes hipertensos tienen mayor intención de tomar medicamentos y menor de cambiar el estilo de vida, y es que el diagnóstico de hipertensión aumenta la adherencia terapéutica, pero reduce la modificación de hábitos.
Este trabajo, que ha sido publicado en la revista especializada 'Hypertension', y llevado a cabo por los centros académicos de Pensilvania, Estatal de Georgia y Estatal de Nueva York, expone que "tener presión arterial alta se asocia con una mayor intención de seguir las recomendaciones médicas de tomar medicamentos que las personas sin presión arterial alta".
No obstante, evidencia que estos pacientes tienen "una menor intención de realizar los cambios de estilo de vida recomendados". "Tanto la medicación como los cambios en el estilo de vida son componentes esenciales para el tratamiento de la hipertensión, pero nuestros hallazgos sugieren que pueden estar impulsados por diferentes procesos psicológicos", ha señalado al respecto el autor principal de esta investigación y profesor asociado de comunicación en la Universidad de Buffalo-Universidad Estatal de Nueva York, Yotam Ophir.
EL ESTILO DE VIDA, FUNDAMENTAL PARA CONTROLAR LA PRESIÓN ARTERIAL
"Las personas parecen estar más dispuestas a seguir la recomendación de su médico de tomar medicamentos después de haber recibido un diagnóstico, especialmente si les preocupa su diagnóstico de hipertensión, o si creen que el comportamiento es beneficioso", ha continuado, para añadir que, "por el contrario, un diagnóstico reduce la intención de realizar los cambios en el estilo de vida que también son fundamentales para controlar la presión arterial".
Además, este análisis liderado por el Centro de Políticas Públicas Annenberg (APPC, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Pensilvania señala que las creencias tradicionalmente utilizadas para explicar los comportamientos relacionados con la salud predicen mejor la intención de tomar medicamentos que la de adoptar hábitos más saludables.
Así, los resultados obtenidos sugieren que motivar a los pacientes de hipertensión a realizar cambios adicionales en su estilo de vida "puede requerir enfoques que aborden factores que van más allá de las creencias tradicionales sobre la salud". El diagnóstico "se asoció con una menor intención de seguir las recomendaciones de los médicos o profesionales de la salud para modificar su estilo de vida, incluso después de considerar la intención de tomar medicamentos", muestran.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han utilizado el 'Modelo de Creencias en Salud', un marco conceptual de larga trayectoria para comprender el comportamiento relacionado con la salud, y para evaluar cómo las percepciones del riesgo personal, la gravedad de la enfermedad, los beneficios del tratamiento y las barreras para la comunicación con los proveedores de atención médica influyen en las intenciones de tratamiento.
De este modo, y en virtud de una muestra representativa a nivel nacional de 1.398 adultos estadounidenses, han concluido que la intención de tomar medicamentos es entre dos y tres veces mayor que la de adoptar estilos de vida más saludables. Todo en el contexto de una enfermedad que afecta a más de 100 millones de personas mayores de edad en Estados Unidos y a cerca de 1.000 millones en todo el mundo.