La diabetes, el retraso en el crecimiento y la obesidad son los trastornos más atendidos por los endocrinos pediátricos

Actualizado 01/12/2011 14:26:54 CET

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

La diabetes, el retraso en el crecimiento y la obesidad son los trastornos más atendidos por los endocrinos pediátricos, según la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). Esta última es especialmente preocupante, ya que "se han triplicado las cifras de obesidad infantil y se estima que la padece cerca del 14 por ciento de la población", explican desde la sociedad.

Esta patología, que predomina en los varones, puede alargarse hasta la etapa adulta en un 20 por ciento de los casos si no es tratada hasta que el paciente alcance los 4 años de edad. Sin embargo, las probabilidades aumentan hasta el 80 por ciento si el niño sigue siendo obeso durante la pubertad.

La diabetes es una enfermedad crónica que suele derivar en la obesidad. En los niños se da la tipo 1 o mellitus, y es una de las patologías mas frecuentes durante esta etapa vital. Su incidencia ha aumentado en un 3,8 por ciento durante el presente curso, cebándose con los menores de 5 años. En la actualidad los casos de diabetes detectados cada año en España son entre 10 y 25 por cada 100.000 habitantes.

Los motivos de visita de los progenitores a la consulta del endocrino pediátrico se completan con el retraso en el crecimiento de sus hijos. No obstante, sólo el 5 por ciento de los niños con talla baja la tienen por una causa endocrinológica. En realidad, el retraso del crecimiento está originado en la mayoría de los casos por alguna enfermedad crónica. Además, la deficiencia de vitamina D, calcio y fósforo pueden provocar raquitismo.

Para prevenir todas estas patologías, SEPEAP recomienda "lograr un adecuado autocontrol por parte del paciente y sus cuidadores". Particularizando en la diabetes, los responsables de la cociedad explican que para manejarla "se deben tener en cuenta tres pilares fundamentales: alimentación, ejercicio e insulinoterapia".

Respecto al hipocrecimiento, los expertos lo achacan a dietas inadecuadas. Además, consideran que "va a aumentar como consecuencia de la mayor supervivencia en muchas de las patologías crónicas". Sin embargo, la SEPEAP aclara que la talla baja no es una enfermedad, sino un síntoma.