Detectar el ojo vago o ambliopía a tiempo es clave: estas son sus soluciones

Archivo - Niño con ojo vago, parche en el ojo. Ambliopía
Archivo - Niño con ojo vago, parche en el ojo. Ambliopía - MARC CALLEJA LOPEZ/ ISTOCK - Archivo
Publicado: martes, 3 enero 2023 8:17

   MADRID, 3 Ene. (EDIZIONES) -

   La ambliopía u ojo vago se puede definir como la pérdida de visión por falta de uso durante la infancia, especialmente durante los primeros 6 años de vida, el periodo más importante de desarrollo visual. Suele afectar a uno de los ojos, pero también existen casos en los que se afectan ambos ojos.

   Así lo explica el doctor Honorio Barranco González, del Servicio de Oftalmología Pediátrica del Hospital La Fe de Valencia, quien advierte sobre los síntomas de esta patología: "Precisamente, ahí está el problema. Un niño pequeño no va a decir a sus padres que no ve bien por uno de los dos ojos. Va a funcionar con normalidad solo con un ojo y eso hace que muchas veces cuando el niño se queje de no ver bien de un ojo ya hayamos llegado tarde. Solo una adecuada exploración por parte del pediatra o del oftalmólogo puede detectarlo".

   En otra entrevista con Infosalus, la doctora Mireia Mascarell, también miembro del Servicio de Oftalmología Pediátrica del Hospital La Fe de Valencia, señala que un niño con ojo vago en la mayor parte de ocasiones al ver bien por uno de los dos ojos es capaz de desenvolverse en su día a día con total normalidad.

LA IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN PRECOZ

   "Este problema no se descubre hasta que el menor no acude a una revisión médica rutinaria con el pediatra, o los padres lo llevan al oftalmólogo al ser conscientes de que a los 4 años de edad se debe realizar la primera revisión en este especialista, donde hacer la primera exploración. Es una patología que, dado que el niño se desenvuelve con total normalidad, no da la cara y hay veces que pasa desapercibida", añade.

Aquí precisa la doctora Mascarell que la ambliopía es el motivo más frecuente de pérdida de visión entre niños y jóvenes en los países desarrollados, y alcanza el 5% en la edad preescolar.

   Por su parte, el doctor Barranco insiste así en que la edad de la detección es fundamental para el éxito terapéutico, y cuando antes se detecte se tiene un mejor pronóstico. "Detectado a los 2 años puede haber una recuperación del 100%, a partir de los 4 sigue habiendo muchas posibilidades de mejoría, pero estas decrecen dramáticamente a partir de los 6 años, no consiguiendo casi ninguna recuperación a partir de los 11 años", alerta.

   A su juicio, y gracias a la implicación de los pediatras, se van detectando los casos de ambliopía de forma cada vez más temprana si bien lamenta este experto que, desgraciadamente, todavía siguen llegando algunos pacientes tarde y cuando ya poco se puede hacer.

   "Hay que tratar a los niños durante la etapa del desarrollo, cuando aún tienen plasticidad neuronal. Una vez alcanzado el desarrollo completo de las conexiones entre ojo y cerebro la eficacia del tratamiento se reduce mucho. Para llegar al diagnóstico precoz son fundamentales dos puntos: concienciar a los pediatras de la exploración en su consulta de la agudeza visual de cada ojo por separado para detectar diferencias entre un ojo y otro; y remitir al oftalmólogo de forma relativamente rápida ante esa asimetría, así como ante la detección de estrabismo u otras patologías que puedan producir ambliopía", subraya.

   A su juicio es importantísimo explorar la agudeza visual a todos los niños a los cuatro años de edad, momento en el que aún se puede recuperar la ambliopía. "Otra opción, que sí se lleva a cabo en algunos países de nuestro entorno, como Bélgica, es la realización de campañas de prevención de la ambliopía utilizando aparatajes llamados 'photoscreeners', capaces de detectar diferencias de graduación, estrabismo, o opacidades en niños de 2 años, con lo que aún se adelanta más la edad del tratamiento", añade.

   De no resolverse la ambliopía a tiempo, de no tratarse, la doctora Mascarell señala que la mayor parte de las personas pueden trabajar y practicar deportes con ojo vago, aunque para algunas profesiones puede ser una limitación, como en el caso de los bomberos, de los policías, o por ejemplo de los pilotos. "En la vida adulta estas personas tienen una mala visión en 3D, con todo el auge del mundo digital y el ocio en este sentido", agrega la oftalmóloga del Hospital La Fe.

CAUSAS DE LA AMBLIOPÍA U OJO VAGO

   Con ello, preguntamos al especialista del Servicio de Oftalmología Pediátrica del Hospital La Fe de Valencia por las causas de la ambliopía, y concreta tres:

   1. La anisometropía (o diferencia de graduación entre un ojo y otro): por ejemplo, un paciente que tenga en un ojo 1 dioptría y en el otro 6; en estos casos dice que el cerebro va a recibir una imagen enfocada y otra desenfocada, y al intentar fusionar las imágenes de ambos ojos en una sola no va a poder hacerlo al ser muy dispares; va a preferir anular la imagen borrosa, generando así la ambliopía.

   2. El estrabismo (o falta de alineamiento de los ojos): en este caso el cerebro no recibe 2 imágenes dispares sino en 2 puntos distintos del espacio; si utiliza las dos, el paciente vería doble, por tanto, el cerebro suprime la imagen del ojo no dominante para solo ver una, creando así una ambliopía más profunda que en el primer caso.

   3. La existencia de una lesión orgánica que evite la llegada de una imagen correcta al cerebro, sea una caída del párpado, una opacidad de la córnea, una catarata congénita, o una lesión en la retina entre otros muchos motivos, va a producir la llamada ambliopía por deprivación, la más grave de las formas de ambliopía.

FACTORES DE RIESGO QUE HAY DETRÁS DE ESTA PATOLOGÍA

   Seguidamente, el oftalmólogo precisa que todo paciente con pérdida de visión en la edad pediátrica debe ser sometido a una revisión oftalmológica exhaustiva para descartar alguna de las causas de ambliopía por deprivación. "Además, existe cierto componente genético, muchas de las causas de ambliopía pueden ser heredadas de los padres", avisa.

   Desde luego que tiene solución, según prosigue el doctor Barranco González, pero solo si es cogido en el momento adecuado, según insiste: "En primer lugar debemos corregir la causa, corrigiendo el defecto de refracción en caso de anisometropía, corrigiendo el estrabismo con cirugía si es preciso, y tratando la causa orgánica (catarata, caída de párpado) de los casos por deprivación".

CUÁNDO SE NECESITA EL PARCHE EN EL OJO

   Además de esto, habitualmente señala que se penaliza el ojo bueno para "obligar" al cerebro a utilizar el ojo vago. "Hay muchos métodos pero el más rápido y eficaz sigue siendo la oclusión del ojo bueno con un parche. Si el niño rechaza el tratamiento (a veces es muy difícil conseguir el cumplimiento especialmente en niños pequeños) otras alternativas son la penalización farmacológica (con gotas) o óptica (con gafas)", añade.

   Por su parte, la doctora Mireia Mascarell subraya que el tratamiento más efectivo, el de primera elección para la ambliopía, son los parches en los ojos, y si este fracasa se plantean otros: "El parche debe ser cómodo. Se puede permitir que no vea por bordes del parche. En las farmacias hay de distintos tipos y tamaños, incluso divertidos más decorativos. Se tiene que adherir a la piel de alrededor del ojo".

   Reconoce esta oftalmóloga que a los niños no les gusta que les cierren el ojo por sin él ven mejor. Ante ese inicial rechazo de los menores esta doctora insiste en que los padres deben ser firmes por el bien de sus hijos, y dado que el parche es el tratamiento más efectivo en estos casos. "Se tiene que ayudar al niño y con una actitud de refuerzo positivo intentar ocuparlo con otra actividad o incluso darle una recompensa por usar el parche", resalta.

   También aconseja hacer a los menores partícipes de lo que ocurre y muy conscientes de las secuelas que de mayor puedan tener si no llevan el parche: "Se les debe hacer la figura protagonista en todo esto y contarles que, a lo mejor, tendrán más problemas al sacarse el carné de conducir, o limitaciones en su vida diaria, porque al no ser partícipes del problema no se lo toman tan en serio".

   Considera igualmente el doctor Barranco, experto del Hospital La Fe, que debe potenciarse la estimulación del ojo vago y para ello asegura que existen tratamientos encaminados a realizar esta estimulación, realizados sobre todo por optometristas, si bien señala que estos no han demostrado una eficacia superior a los parches.

   "Aquellos padres que tengan hijos entre 4 y 7 años a los que nunca se les ha explorado la agudeza visual deben pedir fecha para ser revisados por el oftalmólogo aunque no le hayan notado ninguna dificultad visual", aseguran ambos especialistas.