Publicado 13/07/2021 11:44CET

Detectan un aumento de autolesiones en menores ligada al incremento del uso de redes sociales

Expertos de Vithas detectan un incremento de casos de autolesiones en adolescentes y preadolescentes
Expertos de Vithas detectan un incremento de casos de autolesiones en adolescentes y preadolescentes - VITHAS MEDIMAR ALICANTE

   Detrás de estas conductas "no tiene por qué haber una intención suicida sino un cúmulo de confusión y ansiedad"

   ALICANTE, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Expertos del Hospital Vithas Medimar de Alicante han detectado en los últimos años un incremento de los casos de autolesiones en niños preadolescentes y adolescentes, que en los últimos meses se han convertido en el mayor motivo de consulta en la especialidad de Psicología, ligado al incremento en el uso redes sociales e internet, donde se expone al menor "a ser visible ante muchas personas, contenidos y comportamientos sin conocer la manera de frontar toda esa información o las relaciones sociales más allá de la pantalla".

   Así lo ha apuntado la psicóloga Tamara Pascual, de PsicoActúa, Unidad de Psicología y Medicina de la Salud, quien señala que la autolesión esconde una mala regulación emocional de la ansiedad, del estrés o de la gestión de los conflictos.

   "Lo que expresan cuando se producen una lesión es un claro mensaje de ayuda, de que algo no está marchando bien y usan esa autolesión para desahogarse. Al hacerlo, sienten un alivio emocional debido a que el cuerpo, ante una agresión de ese tipo, genera endorfinas y una serie de hormonas que disminuyen el dolor físico, dura poco, unos segundos, pero ese pequeño alivio físico es lo que les mantiene en esa conducta", ha explicado la especialista.

   El tipo de lesión puede ser desde un corte a quemaduras, rascarse repetidamente una zona del cuerpo, vomitar o beber sin control cantidades importantes de alcohol a edades tempranas. Al hacerlo, según la especialista, "sienten un alivio emocional debido a que el cuerpo, ante una agresión de ese tipo, genera endorfinas y una serie de hormonas que disminuyen el dolor físico, dura poco, unos segundos, pero ese pequeño alivio físico es lo que les mantiene en esa conducta".

   Además, sostiene que detrás de esa conducta "no tiene por qué haber una intención suicida, sino un cúmulo de confusión y ansiedad que hace que toleren más el dolor físico que el propio dolor emocional que pueden sentir".

   Sobre los factores que pueden ir asociados a este tipo de hechos son el haber vivido experiencias traumáticas a edades tempranas, la falta de control o la falta de recursos a la hora de enfrentarse a situaciones adversas.

   "Es de vital importancia que los padres y profesionales enseñemos herramientas para la regulación emocional, que les permitamos expresarse, darles un espacio", explica la especialista, quien aconseja evitar el uso de frases dl tipo 'no llores, no pasa nada' por otras del tipo 'entiendo que llores, pero...'.

   Así, indica que estas situaciones se deben tratar "desde la comprensión, la escucha activa de sus problemas, evitar emitir un juicio porque al hacerlo se sienten culpables". Algunas de las señales que se pueden detectar son la presencia de heridas frecuentes, arañazos, hematomas o mordeduras.

   "Suelen ser en las mismas zonas, frotamiento excesivo de un área, uso de indumentaria inusual en la época en la que estemos, uso de complementos para disimular las heridas, cambio de estado de ánimo, u otros modos de esconder su cuerpo como no querer desvestirse ante nadie, evitar ir a la piscina o la playa, entre otros factores".

   Para el tratamiento de este tipo de situaciones, la Unidad de Psicología y Medicina de la Salud del Hospital Vithas Medimar, además de las consultas con psicología infantil, adolescente y psiquiatría, también organiza terapias de grupo semanalmente con talleres por edades para abordar su regulación emocional.

Contador