Archivo - Bebé y pediatra - ZUKOVIC/ ISTOCK - Archivo
MADRID 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha identificado que, durante la temporada epidemiológica del pasado año, se produjeron tres infecciones pediátricas por una variante del virus respiratorio sincitial (VRS) capaz de evadir la acción de nirsevimab, el anticuerpo monoclonal utilizado en España para prevenir las formas graves de esta infección.
Dos de los menores necesitaron hospitalización y uno de ellos desarrolló una bronquiolitis grave que requirió ingreso en la UCI y asistencia respiratoria, según los resultados de este estudio se han publicado en la revista Eurosurveillance del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).
El estudio identificó la infección VRS-B portador de la sustitución N201T en la proteína F, asociada a una menor susceptibilidad a nirsevimab; dos de ellos habían recibido el anticuerpo durante esa temporada y necesitaron hospitalización, uno de ellos durante siete días y el otro por una bronquiolitis grave que requirió dos días de ingreso en UCI pediátrica y ventilación no invasiva mediante BiPAP, mientras que el tercero no fue hospitalizado y había recibido nirsevimab en una temporada anterior (2023/24).
Los investigadores señalan que este estudio supone una nueva muestra de la relevancia de la vigilancia microbiológica y genómica de microorganismos patógenos. "Estos resultados han sido posibles gracias al funcionamiento de RELECOV, una red de laboratorios microbiológicos de todas las Comunidades Autónomas, que desde la pandemia, ha trabajado en la secuenciación genómica de virus respiratorios bajo la coordinación del CNM-ISCIII", advierten.
El VRS es un virus respiratorio que afecta especialmente a la población infantil, sobre todo durante el primer año de vida, y que en los casos más graves causa bronquiolitis. Se estima que afecta a uno de cada cuatro menores en sus primeros 12 meses de vida, y los datos indican que un 14% requiere atención sanitaria, que cerca de un 2% necesitará hospitalización y que un 0,1% requerirá ingreso en cuidados intensivos.
Las epidemias del VRS son estacionales y suelen producirse en nuestro país entre los meses de noviembre y enero. Nirsevimab es un fármaco -anticuerpo monoclonal- que en España se administra desde 2023 a niños y niñas para protegerlos de la infección por el VRS, y que avalan diferentes investigacion. Precisamente, un estudio del ISCIII publicado el año pasado determinó que los bebés menores de 1 año inmunizados con el fármaco nirsevimab tienen un 80% menos de riesgo de hospitalización por VRS.
El estudio publicado este jueves está liderado desde el Laboratorio de Virus Respiratorios del CNM-ISCIII por María Iglesias Caballero, Vicente Mas e Inmaculada Casas, y se ha llevado a cabo con la colaboración del Hospital Universitario de Badajoz y del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
Los autores del trabajo concluyen que la mutación genética identificada circula de forma natural y que ha aparecido en repetidas ocasiones en distintos linajes virales. "Nuestros hallazgos respaldan la integración de la vigilancia genómica con la caracterización antigénica para permitir la identificación y evaluación temprana de variantes del VRS que puedan escapar a estrategias preventivas como la utilizada con el fármaco nirsevimab", concluyen.
¿QUÉ ES NIRSEVIMAD Y CÓMO SE ADMINISTRA?
Nirsevimab es un anticuerpo monoclonal de acción prolongada utilizado para prevenir las formas graves de infección por virus respiratorio sincitial (VRS) en bebés y determinados niños pequeños. A diferencia de las vacunas, proporciona directamente anticuerpos frente al virus y actúa uniéndose a su proteína F, necesaria para que el VRS entre en las células, con el objetivo de impedir su propagación y reducir el riesgo de enfermedad de las vías respiratorias inferiores.
Su administración está diseñada para ofrecer protección durante una temporada de VRS con una única dosis y se ha incorporado a las estrategias de prevención de la infección en población infantil -se incorporó a la estrategia nacional en la temporada 2023-2024- debido al impacto que el virus puede tener, especialmente en los lactantes, donde puede causar bronquiolitis y neumonía y requerir hospitalización.