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MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en colaboración con científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias y del Center for Cooperative Research in Biomaterials, ha demostrado que la activación de la proteína receptor sigma-1 mejora el funcionamiento del corazón y de los vasos sanguíneos del pulmón en un modelo animal de hipertensión arterial pulmonar.
El estudio, publicado en Biomed Pharmacother, mostró como la activación del receptor sigma-1 era capaz de reducir la contracción excesiva de las arterias pulmonares, mejorar la función del ventrículo derecho del corazón, que es el encargado de bombear sangre hacia los pulmones, y atenuar el daño estructural en el corazón y en los vasos pulmonares característico de la enfermedad.
En conjunto, estos efectos contribuyeron a ralentizar la progresión de esta grave y poco frecuente enfermedad en el modelo experimental utilizado, según ha detallado la Unidad de Cultura Científica de la Complutense en un comunicado.
"Hasta ahora, la mayoría de los medicamentos disponibles para la hipertensión arterial pulmonar actuaban sobre otros procesos del organismo. Encontrar nuevas dianas terapéuticas, es decir nuevos mecanismos sobre los que actuar con medicamentos, es esencial para seguir avanzando", ha destacado el investigador del equipo y miembro del Departamento de Farmacología y Toxicología de la UCM Daniel Morales.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores utilizaron un modelo experimental de la enfermedad en roedores que reproduce muchas de las características que se observan en pacientes. En este modelo, los animales desarrollan un aumento de la presión pulmonar y el ventrículo derecho del corazón comienza a sufrir las consecuencias de ese esfuerzo extra. Durante varias semanas, los investigadores administraron el activador de Sigma-1, PRE084 y observaron la mejoría descrita.
"Los experimentos se han realizado en modelos animales y todavía es necesario realizar más estudios para confirmar los resultados y entender mejor cómo funciona este mecanismo", ha recordado el investigador principal del estudio Ángel Cogolludo.
PROBAR LA NUEVA DIANA
El siguiente paso en esta línea de investigación será probar esta nueva diana utilizando fármacos ya comercializados que actúen sobre ella en modelos animales, con el objetivo de analizar su eficacia y seguridad en condiciones más cercanas a las humanas.
"En caso de que las investigaciones futuras confirman estos resultados, este enfoque podría abrir la puerta al desarrollo de nuevas terapias para la hipertensión arterial pulmonar, una enfermedad que todavía supone un gran desafío para la medicina", han señalado los investigadores del grupo de la UCM.
Este trabajo ha sido posible gracias al apoyo de diferentes organismos de financiación de la investigación, entre ellos el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Agencia Estatal de Investigación (PID2020-117939RB-I00), el Instituto de Salud Carlos III, la Comunidad de Madrid, la Fundación contra la Hipertensión Pulmonar (Empathy) y programas europeos como Marie Sklodowska-Curie, cuyo apoyo resulta fundamental para seguir impulsando avances científicos en enfermedades complejas.