Fernando Dacal, Javier Costas y Ana M. Pérez, autores del estudio. - IDIS
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El grupo Genética Psiquiátrica del Instituto de Investigación Sanitaria (IDIS) acaba de publicar un artículo en la prestigiosa revista 'General Psychiatry', en el que presentan un trabajo novedoso que analiza, usando un método matemático de descomposición en valores singulares, la base genética compartida de ocho trastornos psiquiátricos (depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno por estrés postraumático, TDAH, autismo, anorexia nerviosa y dependencia de cannabis) para identificar dimensiones genéticas ocultas que expliquen por qué comparten parte de su riesgo.
La investigación ha sido llevada a cabo por Fernando Facal, Ana M. Pérez Gutiérrez y Javier Costas y pretende desarrollar nuevas herramientas que permitan "medir este riesgo latente a nivel individual".
Lo novedoso del trabajo ha sido el abordaje usando un método estadístico guiado por los datos, que genera hipótesis en función de la estructura de esos datos, en lugar de basarse en una hipótesis previa. Según han destacado los autores, esta metodología permite "descubrir patrones genéticos compartidos y diferenciales de una forma más objetiva".
Igualmente, han explicado que también ayuda a comprender la estructura jerarquizada de la psicopatología, relacionada con la presencia de distintos trastornos en una misma persona. Otra ventaja es el enfoque traslacional, ya que se estimaron riesgos genéticos basados en esas dimensiones genéticas latentes en una cohorte independiente de origen finlandés.
Con este nuevo análisis, el principal componente genético latente identificado se corresponde con una vulnerabilidad genética general a desarrollar trastornos mentales. Representa una dimensión poblacional relacionada con una tendencia general a reaccionar impulsivamente a estados emocionales negativos (neuroticismo).
Otros componentes diferencian grupos de trastornos o ayudan a distinguir entre diagnósticos clínicamente próximos, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, o la depresión y el trastorno por estrés postraumático. Estos hallazgos son relevantes porque sugieren que herramientas basadas en un enfoque similar podrían ayudar en el futuro al diagnóstico diferencial de trastornos que, con frecuencia, se confunden en las fases iniciales.
"El principal beneficio potencial para clínicos y pacientes es avanzar hacia una psiquiatría más personalizada, en la que las decisiones diagnósticas y terapéuticas puedan adaptarse mejor a las características de cada persona. Aunque estas aplicaciones todavía requieren validación en estudios futuros, nuestros resultados muestran una vía prometedora para acercar la genética a la práctica clínica en psiquiatría", han valorado los investigadores.