Publicado 11/04/2022 16:35

Descubren una nueva familia de proteínas que puede dar lugar a un nuevo tratamiento contra la insuficiencia respiratoria

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Archivo - Pulmones. - ARTJAZZ/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los científicos han descubierto una nueva familia de proteínas que impiden que el líquido entre en el pulmón, un hallazgo podría allanar el camino para un nuevo curso de tratamiento para los pacientes con insuficiencia respiratoria.

Investigadores de la Universidad Anglia Ruskin (ARU), en Reino Unido, junto con colegas de la Universidad de Brown y del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Providence, en Estados Unidos, han identificado por primera vez que los receptores del sabor amargo que se encuentran habitualmente en la lengua, llamados T2R, también están presentes en las paredes de los vasos sanguíneos del pulmón.

Más del 10% de los pacientes de las unidades de cuidados intensivos de todo el mundo sufren el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), que tiene una tasa de mortalidad cercana al 40%. El SDRA requiere que los pacientes sean sometidos a ventilación y suele estar causado por la neumonía, la cirugía mayor, los traumatismos, la sepsis y, más recientemente, el COVID-19.

El SDRA se asocia a un aumento excesivo de la permeabilidad vascular pulmonar, que permite la entrada de proteínas y líquidos en el pulmón, lo que conduce al desarrollo de un edema pulmonar, comúnmente conocido como "agua en los pulmones".

El nuevo estudio, dirigido por los doctores Zsuzsanna Kertesz y Havovi Chichger, de la Universidad Anglia Ruskin (ARU) y publicado en la revista 'Frontiers in Physiology', ha descubierto que cuando se estimulan estos receptores del sabor amargo en el pulmón, ayudan a proteger el revestimiento de los vasos sanguíneos, llamado endotelio.

Los investigadores descubrieron que los compuestos feniltiocarbamida y denatonio -la sustancia más amarga conocida- actúan sobre los receptores del sabor amargo T2R38 y T2R10, respectivamente. Una vez estimulados, los receptores del sabor amargo proporcionan un mecanismo de protección de la pared de los vasos sanguíneos, impidiendo la ruptura de la barrera e impidiendo el paso de los líquidos.

El autor principal, el doctor Havovi Chichger, catedrático asociado de Ciencias Biomédicas de la Universidad Anglia Ruskin señala que "uno de los mayores problemas que sufren los pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos con COVID, traumatismos o infecciones bacterianas es la dificultad respiratoria, comúnmente diagnosticada como síndrome de dificultad respiratoria aguda. Se trata de la incapacidad de hacer llegar suficiente oxígeno al organismo debido a la fuga de líquido de los vasos sanguíneos hacia el pulmón".

"En este nuevo estudio hemos identificado una nueva familia de proteínas en los vasos sanguíneos del pulmón llamada T2R, o receptores del sabor amargo --explica--. Se trata de las mismas proteínas que se encuentran en la lengua y que detectan cualquier sustancia amarga y nos indican su sabor desagradable. En los vasos sanguíneos del pulmón, demostramos que estos receptores del sabor amargo son capaces de regular el funcionamiento de nuestros vasos sanguíneos cuando están estresados".

Según reconoce, "lo más intrigante es que, cuando estimulamos estas proteínas, hemos descubierto que ofrecen protección contra la fuga de líquidos. Estos hallazgos indican que esta nueva familia de proteínas en los vasos sanguíneos podría ofrecer una nueva vía de fármacos para reducir la fuga de líquido en el pulmón y, por tanto, ayudar a tratar a los pacientes con problemas respiratorios", asegura.