Archivo - Disease X Cells. 3D Render - BLACKJACK3D/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un equipo internacional que incluyó investigadores de la Universidad de Nottingham (Reino Unido) y la Universidad de Tsukuba en Japón, ha descubierto un microorganismo hasta ahora desconocido, que posee el genoma más pequeño jamás encontrado, y que posiblemente sea capaz de replicarse y expresar su propia información genética.
Este microorganismo pertenece a las arqueas, un grupo de organismos unicelulares que son fundamentalmente diferentes de las bacterias. Los resultados se publican en la revista 'Current Biology'.
Este microorganismo se denomina Candidatus Sukunaarchaeum mirabile, o simplemente Sukunaarchaeum, en honor a una pequeña deidad japonesa. Posee un genoma inusualmente pequeño, pero a pesar de ello, Sukunaarchaeum contiene los genes necesarios para replicar su ADN y utilizar su información genética para sintetizar proteínas.
Lo que hace que este descubrimiento sea particularmente interesante es lo que le falta a Sukunaarchaeum: ha perdido casi todos los genes necesarios para producir sus propios nutrientes y energía. Esto sugiere que depende en gran medida de otros organismos para obtener los recursos que necesita para sobrevivir.
El profesor Thorsten Allers, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Nottingham y coautor del estudio, apunta: "La clave para definir la vida reside en si un organismo puede replicarse y si puede hacerlo de forma autónoma. Este fascinante descubrimiento aporta nuevas pistas sobre el grado de simplicidad que puede alcanzar una célula viva sin dejar de ser capaz de reproducirse y mantener su propia información genética".
El equipo de investigación descubrió Sukunaarchaeum mientras analizaba el material genético de microorganismos marinos individuales (plancton). El genoma de Sukunaarchaeum tiene menos de la mitad del tamaño del genoma de arquea más pequeño conocido hasta ahora y contiene tan solo 189 genes codificadores de proteínas.
Este organismo también es genéticamente muy diferente de todos los grupos de arqueas conocidos hasta ahora. Secuencias genéticas relacionadas, halladas en muestras marinas, sugieren que Sukunaarchaeum forma parte de un grupo mucho mayor de organismos que hasta el momento ha pasado prácticamente desapercibido.
La mayoría de los organismos con genomas muy pequeños han renunciado a parte de su capacidad para funcionar de forma independiente. Por ejemplo, las mitocondrias y los cloroplastos dentro de nuestras células, que originalmente eran bacterias de vida libre, dependen de sus células huésped para obtener parte de la maquinaria necesaria para copiar y utilizar su información genética. Sin embargo, Sukunaarchaeum parece haber seguido una trayectoria evolutiva diferente.
"Aunque ha perdido casi todos los genes necesarios para producir nutrientes y energía, ha conservado gran parte de la maquinaria necesaria para copiar su genoma y producir proteínas a partir de su información genética. Esto sugiere que Sukunaarchaeum podría estar cerca del nivel mínimo de información genética necesario para que un organismo siga siendo una célula independiente. Esto sugiere que Sukunaarchaeum podría estar cerca del nivel mínimo de información genética necesario para que un organismo siga siendo una célula independiente", afirma el profesor Allers. "", agrega.
Los investigadores también descubrieron que aproximadamente una cuarta parte de su genoma está compuesta por genes que codifican proteínas de membrana inusualmente grandes, cuyas funciones aún se desconocen. Se han encontrado proteínas de membrana de tamaño similar en algunas arqueas parásitas, lo que plantea la posibilidad de que Sukunaarchaeum viva como parásito dentro o junto a otro organismo.
Si bien los científicos han identificado el genoma de Sukunaarchaeum, aún no han observado directamente el organismo ni han identificado a su huésped. El equipo planea investigar dónde vive Sukunaarchaeum, de qué depende y cómo interactúa con otros organismos. Estos hallazgos podrían ayudar a los científicos a comprender mejor los límites de la vida y cuánta información genética necesita un organismo para sobrevivir y reproducirse.