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MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
Una colaboración científica entre la Universidad de Bath (Reino Unido) y la Facultad de Medicina UMass Chan (Estados Unidos) ha descubierto cómo se mueven por el cuerpo un tipo específico de glóbulos blancos llamados neutrófilos, que actúan como mediadores de primera línea de la respuesta inmunitaria y son fundamentales para combatir las infecciones en tejidos como el intestino y los pulmones.
Hasta ahora, se desconocían los mecanismos que controlan el desplazamiento de los neutrófilos hacia sitios específicos de infección, sin dañar los tejidos sanos en el proceso.
Los hallazgos, publicados en la revista 'Science Advances', identifican una nueva diana potencial para fármacos antiinflamatorios destinados a tratar diversas afecciones, incluidas las enfermedades inflamatorias crónicas del intestino y los pulmones.
El equipo ha identificado un proceso de varias etapas en el que los neutrófilos que salen de los vasos sanguíneos cercanos a una infección son guiados a sitios específicos de los tejidos para combatir los microbios o virus infecciosos.
Las células infectadas liberan una molécula de corta duración llamada hepoxilina A3, que es detectada por una proteína sensora en la superficie de los neutrófilos llamada TRPV2.
Esto provoca que el TRPV2 se combine con el receptor cannabinoide de tipo 2, CB2R, para formar un “complejo de señalización” que dirige la migración de los neutrófilos selectivamente hacia los sitios de infección, liberando hepoxilina A3.
Sorprendentemente, los neutrófilos no liberan ningún agente cáustico para destruir los patógenos bacterianos mientras migran hacia una infección, lo que explica cómo los neutrófilos pueden ser guiados al lugar preciso de una infección sin dañar los tejidos en el camino.
Estudios previos realizados por este equipo demostraron cómo la activación del receptor CB2 por los endocannabinoides podía suprimir la migración de neutrófilos mediada por la hepoxilina A3, actuando como un freno cuando no hay infección.
En este último estudio, los investigadores descubrieron que el complejo de señalización de TRPV2 unido a CB2R desactiva el freno y dirige a los neutrófilos hacia el lugar de la infección, donde liberan un cóctel de sustancias químicas para matar a los microbios que causan la infección.
Sus hallazgos demuestran cómo el sistema de navegación del receptor TRPV2/CB2R funciona de forma coordinada, de manera similar a como se combina un acelerador con un freno para proporcionar un sistema de navegación finamente ajustado que permite a los neutrófilos llegar a los sitios de infección.
Los antiinflamatorios actuales atenúan los procesos inflamatorios en todo el cuerpo, lo que conlleva resultados subóptimos y efectos secundarios.
El equipo de investigación espera que un nuevo tratamiento diseñado para bloquear la señal de la hepoxilina A3 mediante su acción sobre el complejo receptor TRPV2/CB2 proporcione un mecanismo novedoso para tratar la inflamación específicamente solo cuando y donde se produce, con el fin de limitar los eventos crónicos.
Por lo tanto, el equipo investigará a continuación cómo se podría bloquear la vía de señalización de la hepoxilina A3 como una posible nueva clase de moléculas de fármacos antiinflamatorios.
"Los neutrófilos son células que pueden actuar como bombas, liberando un cóctel letal de sustancias químicas para eliminar los microbios causantes de enfermedades una vez que llegan al lugar de la infección", señala el profesor Randy Mrsny, del Centro para el Descubrimiento de Fármacos, perteneciente al Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Bath, que codirigió el estudio en colaboración con la profesora Beth McCormick de la Facultad de Medicina UMass Chan.
"Desafortunadamente, en pacientes con inflamación crónica, sus neutrófilos pueden recibir señales erróneas, lo que les hace actuar como si hubiera una infección que neutralizar, desencadenando estos eventos catastróficos y provocando daños innecesarios en los tejidos --prosigue--. Estamos muy contentos de que, después de casi 15 años trabajando en esta área, hayamos identificado exactamente cómo los neutrófilos 'saben' cómo moverse, detenerse e incluso cambiar de dirección para atacar específicamente el sitio de la infección y liberar sus armas antiinfecciosas en el momento justo para limitar el daño a los tejidos sanos".
En este sentido, destaca que, "al comprender este mecanismo, podremos en el futuro diseñar tratamientos que actúen sobre este proceso con enfoques más específicos y eficaces".
Por su parte, la profesora Beth McCormick, destaca que "uno de los mayores desafíos en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias crónicas es preservar la capacidad del sistema inmunitario para combatir las infecciones, al tiempo que se previene el daño tisular innecesario".
“Al descubrir este sistema de navegación molecular que dirige con precisión a los neutrófilos a los sitios de infección, hemos identificado una estrategia terapéutica prometedora que podría devolver la precisión a la inflamación en lugar de simplemente suprimirla --subraya--. Creemos que esto representa un paso importante hacia una nueva generación de terapias antiinflamatorias dirigidas".