Publicado 25/10/2021 08:06CET

Desarrollan un "vendaje inteligente" para las heridas crónicas

Archivo - Tijeras, pinzas, gasas, esparadrapo, alcohol, vías y otros elementos de enfermería para realizar curas rápidas y tratamientos de urgencia.
Archivo - Tijeras, pinzas, gasas, esparadrapo, alcohol, vías y otros elementos de enfermería para realizar curas rápidas y tratamientos de urgencia. - CARLOS IVAN GIL IGLESIAS - Archivo

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRSS) -

Hasta ahora los médicos no pueden asegurarse de que una herida está cicatrizando sin quitar el vendaje y esta operación puede interrumpir el proceso de cicatrización. Los investigadores la Universidad de Bolonia (Italia) han desarrollado ahora un "vendaje inteligente" que ayuda a resolver ese gran problema en el tratamiento de las heridas crónicas, según publican en la revista de acceso abierto 'Frontiers in Physics'.

Este nuevo "vendaje inteligente" contiene un sensor que puede medir de forma muy sensible los niveles de humedad de la herida y luego transmitir los datos a un smartphone cercano, sin necesidad de que los médicos retiren el vendaje. En el futuro, cambiando la geometría y los materiales de la venda, los investigadores podrán ajustarla para que se adapte a distintos tipos de heridas. La tecnología podría ayudar a los médicos a controlar las heridas con mayor facilidad y éxito.

Las heridas crónicas pueden ser una fuente de sufrimiento y discapacidad importantes para los pacientes que las padecen. Conseguir que estas heridas cicatricen es complicado y hay muchos factores que pueden afectar a su curación, como la temperatura, los niveles de glucosa y la acidez.

Sin embargo, uno de los más importantes es el nivel de humedad. Si está demasiado seco, el tejido puede desecarse; si está demasiado húmedo, puede volverse blanco y arrugado, como ocurre en el baño. Ambas situaciones interrumpen el proceso de curación.

Pero si un médico quiere comprobar los niveles de humedad de una herida, tiene que retirar el vendaje, lo que puede dañar el delicado tejido en curación. Estos problemas han inspirado este último vendaje inteligente, como forma de controlar los niveles de humedad de la herida de forma no invasiva. La elección de los materiales fue un reto, ya que los vendajes deben ser biocompatibles, desechables y baratos.

Para conseguirlo, los investigadores aplicaron un polímero conductor llamado poli(3,4-etilendioxitiofeno):sulfonato de poliestireno (PEDOT:PSS) sobre una gasa mediante una técnica llamada serigrafía, y luego incorporaron la gasa con materiales de vendaje disponibles en el mercado. La idea es que los cambios en el nivel de humedad de la herida provoquen un cambio en la señal eléctrica que mide el sensor.

"El PEDOT:PSS es un polímero semiconductor orgánico que puede depositarse fácilmente en varios sustratos como una tinta estándar --explica la doctora Marta Tessarolo, de la Universidad de Bolonia, autora del estudio--. También incorporamos al parche textil una etiqueta RFID barata, desechable y compatible con las vendas, similar a las utilizadas en las etiquetas de seguridad de la ropa. La etiqueta puede comunicar de forma inalámbrica los datos del nivel de humedad con un smartphone, lo que permite al personal sanitario saber cuándo hay que cambiar un vendaje".

Para probar sus vendajes, los investigadores los expusieron al exudado de una herida artificial, que es el líquido que se filtra de las heridas, y también probaron diferentes materiales y formas de vendaje. Comprobaron que la venda era muy sensible y proporcionaba lecturas drásticamente diferentes entre las condiciones de sequedad, humedad y saturación, lo que sugiere que podría ser una herramienta valiosa para el tratamiento de las heridas.

"Desarrollamos una gama de vendas con varias capas y diferentes propiedades y características de absorción --explica el doctor Luca Possanzini, otro de los autores de la Universidad de Bolonia--. La idea es que cada tipo de herida pueda tener su propio vendaje adecuado, desde las heridas de exudación lenta hasta las de gran exudación, como las quemaduras y las ampollas".

"Sin embargo --precisa--, tendremos que seguir optimizando la geometría del sensor y determinar los valores adecuados del mismo para una curación óptima antes de poder aplicar nuestra tecnología a varios tipos de heridas".