Publicado 13/04/2022 13:23

Desarrollan una terapia celular que podría ayudar a reparar el ritmo cardíaco anormal

Archivo - Corazón, electrocardiograma, cardiaco
Archivo - Corazón, electrocardiograma, cardiaco - BRUCEBLAUS, CCBY SA - Archivo

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las vesículas segregadas por las células del corazón humano pueden reparar el tejido dañado y prevenir los trastornos letales del ritmo cardíaco, según un nuevo estudio de investigadores del Instituto del Corazón Smidt del Cedars-Sinai (Estados Unidos).

La investigación, publicada en la revista científica 'European Heart Journal', podría conducir a una nueva forma de tratar un problema del ritmo cardíaco denominado arritmia ventricular, una de las principales causas de muerte súbita cardíaca. En un editorial adjunto, los expertos describen la investigación como "preparada para dar un giro a todo este campo".

Las arritmias ventriculares pueden producirse después de que un infarto dañe el tejido, provocando patrones eléctricos caóticos en las cámaras inferiores del corazón. El corazón acaba latiendo tan rápido que no puede soportar la circulación, lo que provoca una falta de flujo sanguíneo y, si no se trata, la muerte.

Las opciones actuales de tratamiento de las arritmias ventriculares causadas por los infartos están lejos de ser ideales. Incluyen medicamentos con importantes efectos secundarios, dispositivos implantados para proporcionar una descarga interna y un procedimiento denominado ablación por radiofrecuencia en el que se destruyen a propósito partes del corazón para interrumpir las señales eléctricas perturbadoras. Las tasas de recurrencia son, por desgracia, elevadas en todos estos casos.

"La ablación es un método contrario a la intuición, porque se destruye el músculo cardíaco en un corazón ya debilitado. Nos preguntamos: '¿Y si en lugar de destruir el tejido dañado, intentamos repararlo?'", explica el doctor Eugenio Cingolani, director del Programa de Cardiogenética y Arritmias Familiares del Instituto del Corazón Smidt del Cedars-Sinaí y autor principal del estudio.

Con esto en mente, el equipo trató de probar un enfoque diferente en cerdos de laboratorio que experimentaron un ataque al corazón. Inyectaron a algunos de los cerdos de laboratorio unas diminutas vesículas en forma de globo, llamadas exosomas, producidas por células derivadas de la cardiosfera (CDC), que son células progenitoras derivadas del tejido cardíaco humano.

Los exosomas son partículas resistentes que contienen moléculas y las instrucciones moleculares para fabricar diversas proteínas, por lo que son más fáciles de manipular y transferir que las células progenitoras o CDC.

Los CDC fueron desarrollados y caracterizados por primera vez por el doctor Eduardo Marbán, director ejecutivo del Instituto del Corazón Smidt del Cedars-Sinai y profesor distinguido de la Fundación de la Familia Mark S. Siegel. Se han utilizado en múltiples ensayos clínicos para una variedad de enfermedades, más recientemente la distrofia muscular de Duchenne.

Un grupo de cerdos recibió una inyección de exosomas derivados de los CDC en sus corazones y el otro un placebo. "Los exosomas redujeron la cantidad de tejido cicatricial formado en las regiones lesionadas del corazón, normalizando el ritmo sin debilitar el corazón", detalla Marbán, que es coautor del estudio.

Los animales fueron evaluados mediante resonancia magnética y pruebas para valorar la estabilidad eléctrica del corazón. Entre cuatro y seis semanas después de la inyección, los cerdos de laboratorio que habían recibido la terapia con exosomas mostraban una notable mejora del ritmo cardíaco y menos cicatrices en sus corazones.

UNA TERAPIA NOVEDOSA

En un editorial publicado en el mismo número de 'European Heart Journal', Marine Cacheux y Fadi G. Akar, ambos de la Universidad de Yale (Estados Unidos), resumen los pros y los contras de los distintos enfoques experimentales basados en genes y células que se están estudiando para las arritmias cardíacas.

Según Cacheux y Akar, los investigadores del Cedars-Sinai "parecen haber combinado con éxito las mejores características de las terapias celulares y génicas para abordar una importante necesidad clínica no cubierta".

Los autores señalan que el enfoque utilizado por el Cedars-Sinai es novedoso en cuanto a la forma de reparar las cicatrices en el corazón, y describen el estudio como "un trabajo que cambia el paradigma".

En cualquier caso, los investigadores tienen previsto realizar más estudios. "Se necesitan más estudios para saber si los beneficios observados en este estudio persisten durante un período de tiempo más largo. Sin embargo, estos resultados preliminares sugieren la posibilidad de una alternativa no destructiva para tratar las arritmias ventriculares", apunta James F. Dawkins, primer autor del estudio.