Mejorar la tolerabilidad de la punción lumbar es clave para avanzar en la investigación en fases preclínicas del Alzheimer. - BBRC
BARCELONA, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
Investigadores del BarcelonaBeta Brain Research Center (BBRC), de la Fundación Pasqual Maragall, junto con el Hospital del Mar de Barcelona y su instituto de investigación, han desarrollado un protocolo estandarizado para reducir y controlar la cefalea, la complicación más frecuente tras una punción lumbar para extraer líquido cefalorraquídeo.
El trabajo, publicado en 'Nature Scientific Reports', ha analizado las 1.147 punciones lumbares realizadas a 724 participantes de la cohorte Alfa, impulsada por la Fundación La Caixa, informa la entidad en un comunicado de este lunes.
PUNCIÓN LUMBAR
La punción lumbar es una prueba "clave" en neurología que permite obtener líquido cefalorraquídeo (LCR), una muestra especialmente valiosa en el contexto de las enfermedades neurodegenerativas para analizar biomarcadores relevantes para la salud cerebral.
En la investigación en Alzheimer, los biomarcadores en LCR son "fundamentales" para comprender mejor la enfermedad en fases muy tempranas, incluso antes de que aparezcan síntomas, y para impulsar estrategias de prevención y el desarrollo de tratamientos.
En este contexto, el equipo ha analizado un protocolo que reduce la cefalea, un tipo de dolor de cabeza que puede aparecer de forma transitoria tras la realización de una punción lumbar, y uno de los efectos secundarios más habituales de la extracción.
RESULTADOS
A los participantes se les aplicó un protocolo estandarizado que combina hidratación controlada --500 ml de suero salino 0,9% por vía intravenosa--, uso de aguja atraumática 22G tipo 'pencil point', extracción de 13,5-15 ml de LCR sin presión negativa, y 45 minutos de reposo supervisado tras el procedimiento.
Los resultados muestran que, con este protocolo, la cefalea después de esta prueba se situó en 9,6% a las 24 horas y en 4,7% a los 7 días.
En las personas que sí tuvieron cefalea fue casi siempre leve (95,5% de los casos a las 24 horas; 87% a los 7 días) y no se registraron casos graves, complicaciones ni hospitalizaciones.
RESULTADOS COMPARADOS
Al tratarse de un estudio observacional sin grupo de control, los investigadores contextualizan la mejora de este protocolo comparando sus resultados con la literatura existente.
En concreto, al revisar tres estudios similares, se describen tasas de cefalea pospunción a 24 horas del 24,8%, 11,9% y 9%; además, en esos trabajos se reportan eventos más severos como hospitalización (2,5%) o necesidad de parche hemático (1,4%), mientras que en este estudio no se registraron ese tipo de complicaciones.
El análisis exploratorio también observó que, a las 24 horas, la cefalea fue más frecuente con antecedentes de dolor crónico, con un índice de masa corporal bajo o muy alto, y cuando la punción se realizaba en niveles lumbares más bajos.
"CLARO Y REPRODUCIBLE"
La directora de la Plataforma de Operaciones Clínicas del BBRC y coautora del estudio, Anna Soteras, ha asegurado que se trata de un protocolo "claro y reproducible" facilita la práctica clínica, mejora el seguimiento y ayuda a que, si aparece cefalea, se maneje de forma sencilla.
El estudio destaca por su gran tamaño muestral, la aplicación sistemática de un protocolo homogéneo y un seguimiento estructurado a las 24 horas y a los 7 días.
No obstante, los autores señalan que la ausencia de un grupo de control y el hecho de haberse realizado en un contexto muy específico, con una muestra de edad relativamente acotada, "pueden limitar la generalización de los resultados a otros entornos y poblaciones".