Archivo - Vacuna de ARNm de nanopartículas lipídicas - DR_MICROBE/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 14 Sep. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad de Adelaida (Australia) han desarrollado una nueva forma de utilizar la tecnología de ARNm para reprogramar las células inmunitarias que favorecen el crecimiento tumoral y fortalecer la respuesta inmunitaria del organismo contra el cáncer.
Los hallazgos se han publicado en 'Science Advances'. El equipo científico, integrado por expertos en ingeniería, biomedicina, oncología e inmunología, ha desarrollado partículas diminutas y específicas que podrían ayudar al sistema inmunitario a combatir el cáncer mediante la reprogramación de las células inmunitarias dentro del microambiente tumoral.
Este nuevo enfoque utiliza nanopartículas lipídicas, la misma tecnología de administración empleada para el ARNm en las vacunas contra la COVID-19, para atacar un tipo de célula inmunitaria que puede ayudar a los tumores a evadir las defensas del organismo.
En experimentos con animales, las nanopartículas se diseñaron para encontrar macrófagos asociados a tumores (TAM), que son células inmunitarias grandes, de tipo sangre blanca, que se encuentran comúnmente en los tumores.
En lugar de atacar estas células, los investigadores las reprogramaron eficazmente para que fueran menos inmunosupresoras y ayudaran a atraer linfocitos T que combaten el cáncer al tumor.
La investigadora principal, la profesora Chunxia Zhao, de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad de Adelaida, asegura que la investigación aborda un desafío importante en la inmunoterapia contra el cáncer: lograr que las células inmunitarias penetren en los tumores y se mantengan activas.
"Uno de los mayores desafíos en la inmunoterapia contra el cáncer es que el sistema inmunitario puede atacar un tumor, pero el microambiente tumoral puede impedir que esas células inmunitarias cumplan su función", explica la profesora Zhao. "Nuestro enfoque está diseñado para modificar ese microambiente desde el interior del tumor. Al dirigirnos específicamente a los macrófagos asociados al tumor, podemos administrar el tratamiento donde se necesita y estimular a las células T del sistema inmunitario, encargadas de combatir el cáncer, para que entren en el tumor y se activen", agrega.
Las nanopartículas se recubrieron con un anticuerpo que reconoce una proteína llamada TREM2, la cual se expresa en gran medida en los macrófagos asociados al tumor. Una vez dentro de los macrófagos, las partículas administraron dos componentes clave: una molécula de ARNm con instrucciones para producir una señal química llamada CXCL9 y un compuesto llamado Resiquimod, que ayuda a que los macrófagos abandonen su comportamiento inmunosupresor.
La CXCL9 actúa como una señal química, atrayendo a las células T CD8+ que combaten el cáncer hacia el tumor. En experimentos con ratones, el tratamiento redujo la proporción de macrófagos inmunosupresores en más del 60% y cuadruplicó los niveles de CXCL9 en los tumores. Los investigadores también observaron un mayor número y actividad de células T que combaten el cáncer y una reducción moderada del crecimiento tumoral.
Cuando el tratamiento se combinó con fármacos existentes que bloquean los puntos de control inmunitarios dirigidos a PD-L1 y CTLA-4, los investigadores observaron un aumento adicional de las células T que combaten el cáncer y el desarrollo de células T de memoria central, que podrían ayudar al sistema inmunitario a recordar y responder al cáncer en el futuro. Sin embargo, la combinación no produjo una inhibición adicional del crecimiento tumoral en este modelo de ratón en particular.
El profesor Zhao asegura que los hallazgos podrían abrir una nueva vía para mejorar la inmunoterapia para cánceres sólidos, donde el microambiente tumoral puede impedir que los tratamientos inmunitarios funcionen eficazmente.
"Esta es una importante prueba de concepto de que podemos usar la tecnología de ARNm y nanopartículas para reprogramar el microambiente inmunitario de un tumor. Aún queda mucho trabajo por hacer antes de que este enfoque pueda considerarse para pacientes, pero estos resultados proporcionan una base alentadora para el desarrollo de inmunoterapias contra el cáncer más específicas", concluye.