La depresión eclipsa los recuerdos del pasado y las esperanzas del futuro

Actualizado 17/08/2017 10:15:10 CET
Tristeza, depresión, melancolía, triste
PIXABAY

   MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La depresión eclipsa de forma negativa a los recuerdos del pasado, aunque fueran buenos, y a las perspectivas del futuro, según una investigación realizada por expertos de la Heinrich Heine Universität Düsseldorf (Alemania) y de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) y que ha sido publicada en la revista 'Clinical Psychological Science'.

   Y es que, tal y como han mostrado los científicos, cuando las personas con depresión recuerdan el pasado suelen tener unas percepciones "exageradas" de previsibilidad, es decir, creen que sabían lo que les iba a ocurrir; un sentimiento de inevitabilidad, consideran que no podían evitarlo; y una memoria sesgada, sólo piensan en el resultado final, olvidando lo anterior.

   "Todo el mundo es susceptible a prejuicios retrospectivos, pero estos adquieren una forma muy específica en la depresión. Así, mientras que las personas no deprimidas tienden a mostrar sesgos retrospectivos de los eventos positivos, pero no de los negativos, las personas con depresión muestran el patrón inverso. Además, ven los resultados negativos del hecho como previsibles e inevitables, reforzando así sentimientos de desamparo y falta de control", han explicado los expertos.

CICLO DE TRISTEZA

   De hecho, aunque a la mayoría de las personas los sentimientos de decepción y arrepentimiento les ayuda a adaptarse y tomar mejores decisiones, a los pacientes deprimidos les provoca un ciclo de "tristeza" del que les cuesta salir.

   Todas estas conclusiones se han obtenido tras examinar a más de 100 estudiantes universitarios, de los cuales la mitad sufrían de depresión leve a severa. A todos ellos, se les pidió que se imaginaran en una variedad de escenarios cotidianos con resultados positivos o negativos y, de cada uno, se analizaron sesgos relacionados con la previsibilidad, inevitabilidad y memoria sesgada.

   De esta forma, los investigadores comprobaron que conforme aumentaba la gravedad de la enfermedad, los sesgos se incrementaban de forma "exagerada" y se producía una elevada tendencia a recordar mal y negativamente las expectativas iniciales.