Publicado 25/02/2021 07:12CET

La depresión o la ansiedad pueden adelantar el desarrollo del Alzheimer

Archivo - La depresión asociada al consumo de drogas afecta más a mujeres
Archivo - La depresión asociada al consumo de drogas afecta más a mujeres - PIXABAY - Archivo

   MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Tener depresión aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Ahora, un nuevo estudio preliminar informa también de que si las personas desarrollan la enfermedad de Alzheimer, las personas con depresión pueden comenzar a experimentar síntomas de demencia unos dos años antes que las que no la padecen.

   Las personas con ansiedad que desarrollan Alzheimer pueden comenzar a experimentar síntomas de demencia unos tres años antes que aquellas que no tienen ansiedad, según el estudio presentado en la 73a Reunión Anual de la Academia Estadounidense de Neurología.

   "Se necesita más investigación para comprender el impacto de los trastornos psiquiátricos como la depresión y la ansiedad en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y si el tratamiento y el manejo de la depresión y la ansiedad podrían ayudar a prevenir o retrasar la aparición de la demencia en las personas que son susceptibles a ella", señala el autor del estudio Zachary A. Miller, de la Universidad de California en San Francisco, y miembro de la Academia Estadounidense de Neurología.

   "Ciertamente, esto no quiere decir que las personas con depresión y ansiedad necesariamente desarrollarán la enfermedad de Alzheimer, pero las personas con estas afecciones podrían considerar discutir formas de promover la salud cerebral a largo plazo con sus proveedores de atención médica", añade.

   Más allá de los trastornos psiquiátricos más comunes, la depresión y la ansiedad, el estudio también evaluó los antecedentes de trastorno bipolar, trastorno de estrés postraumático y esquizofrenia. De las 1.500 personas del estudio con la enfermedad de Alzheimer, el 43% tenía antecedentes de depresión, el 32% tenía ansiedad, el 1,2% trastorno bipolar, el 1% trastorno de estrés postraumático y el 0,4% esquizofrenia.

   Los investigadores también encontraron una disminución en serie en la edad en que comenzaron los primeros síntomas que se duplicó con cada diagnóstico adicional de trastorno psiquiátrico. Las personas con un solo trastorno desarrollaron síntomas aproximadamente 1,5 años antes que las que no tenían trastornos psiquiátricos. Aquellos con dos afecciones psiquiátricas desarrollaron síntomas 3,3 años antes que aquellos sin afecciones. Y aquellos con tres o más trastornos psiquiátricos desarrollaron síntomas 7,3 años antes que aquellos sin tales condiciones.

   Además de la detección de antecedentes de cualquiera de estos cinco trastornos psiquiátricos, los investigadores también analizaron las interacciones entre la enfermedad psiquiátrica y otros factores de riesgo bien establecidos para la enfermedad de Alzheimer, como presión arterial alta, colesterol alto y diabetes, junto con factores que se han asociado más recientemente con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer, como tener una enfermedad autoinmune o antecedentes de convulsiones.

   Los investigadores encontraron que las personas con depresión y ansiedad tenían más probabilidades de ser mujeres y, en consonancia con su edad más temprana al inicio, tenían menos de los factores de riesgo típicos del Alzheimer. Sin embargo, las personas con depresión tenían más probabilidades de tener también una enfermedad autoinmune y las personas con ansiedad tenían más probabilidades de tener antecedentes de convulsiones.

   "Si bien esta asociación entre la depresión y las enfermedades autoinmunes, y las convulsiones y la ansiedad es bastante preliminar, planteamos la hipótesis de que la presentación de la depresión en algunas personas posiblemente podría reflejar una mayor carga de neuroinflamación --apunta Miller--. La presencia de ansiedad podría indicar un mayor grado de hiperexcitabilidad neuronal, donde las redes en el cerebro están sobreestimuladas, abriendo potencialmente nuevos objetivos terapéuticos para la prevención de la demencia".

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