Archivo - Imagen de recurso de una consulta de un dentista. - OCSKAYMARK/ ISTOCK - Archivo
MADRID 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Consejo General de Dentistas de España ha destacado que cada vez hay más evidencia científica que sugiere que las personas que sufren problemas de salud mental también padecen una mala salud bucodental.
"Se trata, además, de una relación bidireccional, ya que una mala salud oral puede afectar negativamente al bienestar psicológico, mientras que los trastornos mentales pueden deteriorar gravemente la salud bucal", añaden los dentistas con motivo del Día Mundial de la Salud Mental.
En este contexto, el Consejo recuerda que varios estudios revelan que los adultos con problemas de salud mental no solo presentan un 25 por ciento más de caries que la población general, también una mayor incidencia de otras patologías orales. Por ejemplo, cerca del 50 por ciento padece enfermedad periodontal; dos de cada tres han sufrido dolor dental en el último año; y más de un tercio presenta caries no tratadas.
Asimismo, subrayan que las personas que padecen trastornos en su salud mental tienden a descuidar su higiene bucal, lo que puede provocar enfermedades de las encías y caries. Además, muchas personas sufren algún tipo de fobia dental y, como consecuencia, dejan de acudir al dentista con regularidad, lo que, advierten, repercute gravemente en la salud bucodental.
En esta línea, los expertos indican que las personas que padecen trastornos como la bulimia a menudo presentan erosión dental debido a la acidez del vómito. También son frecuentes los niveles bajos de calcio, que pueden afectar a la salud de los dientes.
Además, un cepillado demasiado enérgico por parte de las personas con trastornos bipolares o similares puede provocar la abrasión del esmalte de la superficie del diente. También señalan que pueden sufrir los efectos orales adversos producidos por ciertos medicamentos, especialmente sequedad de boca (xerostomía), así como bruxismo, relacionado con el estrés y la ansiedad.
Según el Consejo, esta relación funciona también en sentido contrario. Una mala salud bucodental, sobre todo cuando genera dificultades para comer o produce pérdida de dientes, puede derivar en problemas para relacionarse socialmente y repercutir en el bienestar, la autoestima y la calidad de vida del paciente.
"La boca forma parte de nuestra salud general y también puede influir en nuestro bienestar emocional. Las personas que atraviesan un problema de salud mental no deben sentirse incómodas a la hora de hablar de ello con su dentista. Conocer su situación y la medicación que toman permite ofrecerles una atención más individualizada y adoptar medidas preventivas cuando sean necesarias", ha resaltado el presidente del Consejo General de Dentistas de España, Óscar Castro.
CÓMO CUIDAR LA SALUD BUCODENTAL
El Consejo General de Dentistas recomienda mantener unas pautas sencillas incluso en aquellos periodos en los que, debido al estado de ánimo, pueda resultar más complicado seguir las rutinas habituales.
Así, aconseja cepillarse los dientes al menos dos veces al día durante dos minutos con pasta dentífrica fluorada, sin olvidar la higiene interdental. También recomienda mantener una alimentación saludable y limitar el consumo de azúcares.
Los especialistas destacan que se debe beber agua regularmente y consultar al dentista si aparece sensación persistente de boca seca. Asimismo, aconsejan evitar el tabaco y el consumo de alcohol, y no utilizar colutorios ni otros productos de forma indiscriminada.
En caso de tener odontofobia, es aconsejable explicárselo al equipo de la clínica dental antes de iniciar el tratamiento para que se adapte a las necesidades del paciente y ayudar a reducir el miedo.
"Los facultativos debemos contemplar a la persona en su conjunto. Cuidar la mente y cuidar la boca no son cuestiones independientes. La prevención, la comunicación entre profesionales y pacientes y las revisiones periódicas son fundamentales para evitar que un problema termine agravando al otro", concluye Castro.