Delirio post-cirugía en mayores: descubren cómo lleva a demencia y un posible tratamiento

Infosalus
Publicado: lunes, 24 agosto 2026 14:09

   MADRID, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad de Virginia (UVA Health), en Estados Unidos, han descubierto cómo una forma de delirio que suele afectar a pacientes mayores después de una cirugía puede predisponer a la demencia, y han identificado un fármaco que podría revertir los cambios cerebrales subyacentes.

   Los doctores Nadia Lunardi y Hari Prasad Osuru, y sus colegas descubrieron que la anestesia, la cirugía y el estrés en cuidados intensivos (UCI) alteraron la actividad genética en el cerebro de ratones ancianos. Estos cambios interrumpieron la formación de la memoria y la regulación del reloj biológico interno, lo que provocó deterioro cognitivo y trastornos del sueño similares a los observados en el delirio postoperatorio en pacientes humanos.

   Pero el vorinostat, un fármaco para tratar ciertos tipos de linfoma de células T, revirtió muchos de estos cambios perjudiciales. Los ratones que recibieron el fármaco antes de la anestesia, la cirugía y el estrés asociado a la unidad de cuidados intensivos mostraron una mejoría en la estructura neuronal y el rendimiento cognitivo.

   El fármaco restauró la función de los genes implicados en la memoria y la regulación del reloj biológico, mejoró los patrones de sueño y redujo los síntomas similares al delirio.

   El delirio postoperatorio afecta a millones de adultos mayores en todo el mundo y se asocia con estancias hospitalarias más prolongadas, mayores complicaciones y un mayor riesgo de deterioro cognitivo posterior.

   "A pesar de ello, los mecanismos biológicos que originan esta afección y que vinculan un episodio agudo de delirio con el deterioro cognitivo a largo plazo siguen sin comprenderse del todo", afirma Lunardi, jefe de la división de neuroanestesia de UVA Health y miembro del Departamento de Anestesiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia.

   "Al identificar los cambios biológicos reversibles asociados a la cirugía y a los cuidados intensivos -o al estrés perioperatorio- que contribuyen al delirio postoperatorio, esperamos que este trabajo abra el camino a nuevas estrategias para prevenir esta afección y reducir el riesgo de deterioro cognitivo a largo plazo en pacientes mayores vulnerables", añade.

   El delirio postoperatorio puede afectar a personas de cualquier edad, pero es particularmente común en pacientes mayores y frágiles. La Sociedad Americana del Delirio estima que esta afección afecta a 7 millones de estadounidenses hospitalizados cada año y genera costos de atención médica de hasta 152.000 millones de dólares.

   Esta afección también constituye un importante factor de riesgo para el deterioro cognitivo y la demencia posteriores. Sin embargo, la relación entre el delirio postoperatorio y la demencia aún no está clara.

   El nuevo trabajo de Lunardi y sus colaboradores ayuda a explicar esa relación al identificar vulnerabilidades cerebrales que pueden contribuir al deterioro a largo plazo.

   Los investigadores descubrieron que el estrés de la anestesia, la cirugía y los cuidados intensivos deja una huella molecular en el cerebro, alterando el funcionamiento de los genes. Estos cambios involucran dos mecanismos epigenéticos que controlan la activación o desactivación de los genes.

   Según la investigación, estos cambios perjudican la capacidad del cerebro para formar recuerdos y aprender nueva información, además de alterar el reloj biológico interno que regula los patrones de sueño saludables.

   "Estos hallazgos proporcionan un sustrato biológico importante sobre cómo se desarrolla la vulnerabilidad cognitiva asociada al delirio e identifican vías epigenéticas como objetivos preventivos y terapéuticos prometedores", apunta Osuru, científico investigador del Departamento de Anestesiología de la UVA.

   Si bien los científicos continúan sus investigaciones, el hallazgo de que estos cambios cerebrales podrían revertirse con vorinostat resulta prometedor. Sugiere que el fármaco, u otros tratamientos dirigidos a las mismas vías, podrían brindar beneficios similares a los pacientes, ayudando potencialmente a prevenir los problemas cognitivos a largo plazo que pueden derivarse del delirio postoperatorio.

   "Actualmente utilizamos tecnologías avanzadas de análisis de células individuales y transcriptómica espacial para determinar cómo responden poblaciones específicas de células cerebrales al estrés perioperatorio. Estos estudios nos ayudarán a identificar los mecanismos celulares precisos que desencadenan el delirio postoperatorio y a orientar el desarrollo de estrategias terapéuticas más específicas", afirma Lunardi.

   "En última instancia, nuestro objetivo es traducir estos descubrimientos en intervenciones que prevengan el delirio postoperatorio, mejoren la recuperación tras la cirugía, preserven la salud cerebral a largo plazo y reduzcan el riesgo de deterioro cognitivo en pacientes mayores vulnerables", concluye.

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