Publicado 07/10/2021 12:38CET

Un déficit de anticuerpos contra la proteína S se asocia a mayor riesgo de muerte en COVID-19 grave

Archivo - Aerosol, covid, coronavirus.
Archivo - Aerosol, covid, coronavirus. - PIRO4D/ PIXABAY - Archivo

MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes COVID-19 que no han producido anticuerpos contra la proteína S del SARS-CoV-2 en el momento del ingreso en la UCI o que producen bajos niveles, tendrían hasta siete veces más probabilidades de morir durante los 30 primeros días tras el ingreso, según un estudio del CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES)-UCI-COVID.

El trabajo, que se acaba de publicar en la revista científica 'Journal of Internal Medicine', muestra que este déficit en la producción de estos anticuerpos se asocia con un escape de antígenos y material genético del virus a la sangre, que se traduce también en un mayor riesgo de muerte.

"Los anticuerpos anti-S son, por tanto, fundamentales para controlar la replicación del SARS-CoV-2 en los pacientes COVID-19 críticos", resalta el investigador principal CIBERES-UCI-COVID, Antoni Torres. El trabajo demuestra, además, tal y como señala el microbiólogo Jose María Eiros, miembro también de este equipo de investigación, que el escape de material de virus a la sangre es un marcador de mal pronóstico.

Esta investigación, financiada por el Instituto de Salud Carlos III, a través del Fondo COVID-19, es uno de los estudios más grandes hasta la fecha en analizar anticuerpos anti-SARS-CoV-2 en pacientes críticos con COVID-19.

En una muestra de 92 pacientes, este estudio revela que el 40% de los pacientes críticos con COVID-19 presentan niveles insuficientes de anticuerpos anti-S de tipo IgG e IgM en el momento del ingreso en UCI, mientras que hasta un 13% muestra ausencia completa de estos anticuerpos.

"La cuantificación de anticuerpos anti-S podría ayudar a identificar qué pacientes se beneficiarían de los tratamientos con anticuerpos monoclonales dirigidos contra esta proteína. Además, nuestros hallazgos remarcan la especial importancia de la vacunación para proteger a los que, ante una infección con el virus natural, no son capaces de producir anticuerpos", explican los inmunólogos Jesús Bermejo y David Kelvin, investigadores del proyecto CIBERES-UCI-COVID y de la Dalhousie University (Canadá), respectivamente.

Teniendo en cuenta que esta investigación analizó anticuerpos, carga de ARN viral y antigenemia en muestras conservadas de la primera ola pandémica, los autores están trabajando en validar estos resultados con muestras de pacientes infectados en posteriores ondas epidémicas.

Los hallazgos de este trabajo plantean, a su vez, varias opciones de interés para estudios posteriores. Por un lado, medir los niveles de anticuerpos anti-SARS-CoV-2, después del ingreso en la UCI, podría por tanto contribuir a personalizar el tratamiento con anticuerpos exógenos dirigidos contra la proteína S del virus.

Además, cuantificar la carga de ARN viral en el plasma podría ser útil para identificar qué pacientes con COVID-19 tienen un mayor riesgo de fallecimiento. Por otro, perfilar la antigenemia (detección de antígenos) podría también contribuir a identificar antes qué personas pueden tener un peor pronóstico.

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