Actualizado 18/06/2010 16:43 CET

CValenciana.-Sanitat reitera que no se van a retirar las tiras reactivas para el autocontrol de la diabetes

VALENCIA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

La conselleria de Sanitat de la Generalitat valenciana reiteró hoy en un comunicado que no se van a retirar las tiras reactivas para el autocontrol de la diabetes y al respetco lamentó "la mala interpretación" que se ha realizado por parte de la Asociación valenciana de Diabetes (AVD) del Manual Uso adecuado de las tiras reactivas de glucosa en sangre en pacientes con diabetes.

Al respecto, explicó que la elaboración de este Manual "no supone la supresión de las tiras reactivas", sino que "establece nuevas recomendaciones para el uso adecuado de las tiras reactivas de glucosa en sangre", "y en ningún caso limita la libre prescripción de nuestros profesionales sanitarios".

La Conselleria ya emitió el pasado mes de febrero un comunicaba en el que negaba este extremo y recuerda que este Manuel ha sido elaborado por profesionales de todas las disciplinas relacionadas con el control de diabéticos, un representante de la Federación Valenciana de Pacientes Diabéticos, e incluso una pediatra, a petición de la propia asociación.

El Manual tiene como objetivo orientar a los profesionales en el momento de la prescripción y de la dispensación, teniendo en cuenta las características y circunstancias en las que se encuentra cada paciente. Así, ek contenido del Manual está estructurado en tres bloques: control metabólico, recomendaciones sobre el uso de tiras reactivas y educación sobre el uso de las mismas.

Para la elaboración de este Manual, la conselleria de Sanitat ha analizado los datos de utilización de tiras reactivas reflejados en la historia clínica electrónica de los pacientes diabéticos, de los que se concluyó el mal uso que se hace a veces de la prescripción de tiras reactivas. Como muestra, la conselleria destacó que estaban siendo prescritas a 17.895 pacientes que no estaban recibiendo ningún tratamiento para la diabetes.

Además, señaló que este mal uso de tiras reactivas en pacientes que no llevan tratamiento antidiabético suponía un coste anual de más de 3 millones de euros, además del riesgo que supone para el paciente un uso excesivo de métodos diagnósticos.