Actualizado 27/04/2010 14:17 CET

CValenciana.- El Doctor Peset de Valencia usa la neuromodulación con radiofrecuencia para el dolor lumbar crónico

VALENCIA, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia ha colocado por primera vez en la Comunitat Valenciana cinco neuromoduladores con radiofrecuencia pulsada a través de catéter epidural. Este dispositivo, conocido como PulsTrode, permite aliviar el dolor lumbar y cervical crónico en pacientes que no responden a otras formas de tratamiento como pueden ser fármacos orales, infiltraciones, rehabilitación o cirugía, según informó la Generalitat en un comunicado.

De esta forma, se ofrece una solución novedosa para disminuir "considerablemente" el dolor de espalda en "casos rebeldes" que agotaron las demás alternativas existentes. El doctor José Santamaría, de la Unidad de Terapéutica del Dolor del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Universitario Doctor Peset, explicó que la lumbalgia y otros tipos de dolor de espalda "son la causa más frecuente de problemas de salud en la población adulta y afectan a un 70% de la población de los países industrializados, limitando la actividad diaria de los afectados y siendo un motivo muy común de baja laboral".

La neuromodulación con radiofrecuencia pulsada a través de un catéter epidural está indicada en pacientes con dolor radicular (a nivel de la espina dorsal), con neuralgia postherpética (dolor tras herpes zóster), con trastornos de tipo vegetativo como el síndrome regional complejo tipo I, con dolor tras cirugía de columna y con cualquier patología en la que haya dolor crónico por compresión de los nervios espinales (por ejemplo, debido a una hernia discal o a una estenosis de canal).

Gracias al fino electrodo que emite radiofrecuencia pulsada y que se implanta cerca del nervio dorsal donde se localiza el punto doloroso, se consigue "interrumpir la conducción del dolor y el paciente experimenta un alivio importante del dolor y una disminución de su incapacidad que mejora su calidad de vida", según la misma fuente.

Para implantar el electrodo, se utiliza una técnica quirúrgica "mínimamente invasiva", ambulatoria y con anestesia local que consiste en la introducción de un catéter en el espacio epidural a través del hiato sacro (abertura en el extremo inferior del conducto sacro) u otros puntos de abordaje (como puede ser el intervertebral).

Una vez el electrodo está situado en el punto deseado, gracias a la navegación con ayuda de Rayos X (radioendoscopia), se realiza un tratamiento bipolar con radiofrecuencia pulsada que es emitida por un generador de radiofrecuencia.

La radiofrecuencia pulsada afecta sólo a las fibras nerviosas finas que transmiten la sensación dolorosa, sin alterar las otras fibras y sin afectar a la función táctil y motora, por lo que la técnica es totalmente segura para el paciente y no presenta complicaciones ni efectos secundarios.

"Con esta técnica novedosa se consigue mayor efectividad que con la neuroestimulación eléctrica, mayor campo de actuación y mayor precisión del área a tratar. La intervención dura unos 30 o 40 minutos y el paciente puede irse a su casa. Aunque los cinco casos en los que hemos aplicado la neuromodulación con radiofrecuencia pulsada han sido para tratar dolor lumbar crónico, esta técnica también puede emplearse para el dolor cervical con los mismos resultados", señaló el doctor Santamaría.

De hecho, según los estudios internacionales realizados, la técnica utilizada por primera vez en el Hospital Universitario Doctor Peset mejora el dolor en un 70 por ciento y rebaja entre un 20 y un 30 por ciento el índice de percepción de incapacidad. Todo ello son resultados a medio plazo, puesto que la técnica sigue siendo muy novedosa para tener resultados de estudios a largo plazo.