Cuándo una picadura de medusa puede convertirse en una urgencia médica: qué no hacer si te ocurre

Recomiendan no orinar sobre la picadura ni aplicar alcohol o amoniaco ni frotar la piel con arena o con la toalla

Archivo - Especialistas de Vithas explican cuándo una picadura de medusa puede convertirse en una urgencia médica
Archivo - Especialistas de Vithas explican cuándo una picadura de medusa puede convertirse en una urgencia médica - VICTOR MANUEL MULERO RAMIREZ - Archivo
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Publicado: miércoles, 1 julio 2026 12:04

   VALÈNCIA, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Especialistas de Vithas han detallado, ante la llegada del verano y el aumento de las visitas a las playas, cuándo una picadura de medusa puede dejar de ser una lesión leve y pasajera y convertirse en una urgencia médica al aparecer complicaciones como mareos, cefalea, náuseas o vómitos, según ha informado el grupo sanitario en un comunicado.

    Daniel Sánchez, coordinador de Urgencias del Hospital Vithas Aguas Vivas, ha explicado que las manifestaciones habituales tras una picadura incluyen "dolor intenso, escozor, picor y enrojecimiento de la piel". No obstante, ha añadido que, cuando la reacción es "más severa" pueden aparecer síntomas generales como "mareos, cefalea, náuseas o vómitos".

    Según detalla el doctor Julio José Llerena, médico coordinador del Servicio de Urgencias del Hospital Vithas Valencia Turia, la gravedad de una picadura "no depende únicamente del contacto con la medusa". "Existen factores que hacen que sus efectos sean más intensos, como la sensibilidad individual al veneno, la localización de la picadura -especialmente si afecta a cara, cuello o genitales- o el contacto con varios tentáculos a la vez", ha señalado.

    El especialista también ha subrayado que el tiempo de exposición a las toxinas es "clave", ya que cuanto mayor es, "mayor será la inflamación y el riesgo de complicaciones". Además, influyen características personales como la edad -con mayor vulnerabilidad en niños y personas mayores-, el estado de la piel (una piel seca o poco hidratada sufre más daño), o la presencia de patologías previas como asma, enfermedades cardíacas o trastornos del sistema inmunitario.

    Los niños constituyen un grupo "especialmente sensible", tal y como ha explicado el doctor David Ayala, dermatólogo del Hospital Vithas Castellón. "En el caso de los menores, la superficie corporal afectada por la picadura suele ser proporcionalmente mayor, y su piel es más fina, lo que facilita la penetración del veneno liberado por los tentáculos", ha expuesto.

    La pediatra Sonia Pérez Valle, de Vithas Valencia 9 de Octubre, ha recalcado que "solo en situaciones excepcionales es necesario acudir a urgencias, tanto en niños como en adultos". Esto ocurre "cuando se produce un shock anafiláctico, una reacción alérgica grave al veneno de la medusa".

    En estos casos, la especialista advierte de que "la propagación del veneno por el organismo puede causar sensación de opresión en el pecho, calambres musculares o dificultad respiratoria". En situaciones menos frecuentes, "la afectación puede ser neurológica, llegando incluso a provocar convulsiones".

RECOMENDACIONES

   La doctora Mª Jesús Cano, directora médica de los Hospitales Vithas Alicante y Medimar, ha insistido en que la actuación correcta "desde el primer momento" es "fundamental". "Lo primero es salir del agua de inmediato para evitar nuevas picaduras y reducir el riesgo de ahogamiento si el dolor es intenso", ha indicado.

    Asimismo, recomienda "no frotar la zona afectada, ya que esto puede romper los restos de células urticantes y liberar más veneno", y retirar los tentáculos visibles con pinzas o guantes, evitando siempre el contacto directo con las manos.

    Por último, Michelle Guevara, coordinadora de Urgencias del Hospital Vithas Valencia Consuelo, alerta sobre "prácticas erróneas" que siguen siendo habituales. "Orinar sobre la picadura no neutraliza el veneno y puede empeorar la irritación", ha avisado, y ha agregado que tampoco es recomendable "aplicar alcohol o amoniaco, ni frotar la piel con arena o con la toalla, ya que estas acciones pueden aumentar la liberación del veneno y agravar la lesión".

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