Actualizado 18/11/2010 13:19 CET

El CSIC descubre una sustancia natural que se obtiene de la leche de vaca que reduce la hipertensión

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto un ingrediente natural, que se obtiene a partir de la leche de vaca, capaz de reducir la presión arterial de personas hipertensas una media de 12,5 milímetros de mercurio (mmHg).

El ingrediente desarrollado, compuesto por dos péptidos naturales, que se obtiene a partir de un proceso de hidrólisis de la leche de vaca gracias a la enzima pepsina, ha sido bautizado como 'Lowpept' por la empresa biotecnológica Innaves, que comercializa el ingrediente.

El proceso es similar al que tiene lugar durante la digestión de la leche en el estómago y en la fabricación del queso. Por tanto, los péptidos identificados pueden encontrarse en productos de consumo habitual, aunque su concentración es insuficiente para tener algún efecto antihipertensivo.

Para comprobar la eficacia de 'Lowpept', se realizó un ensayo clínico en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid con voluntarios hipertensos que durante seis semanas tomaron un yogur diario.

SIN TOXICIDAD

En los 34 sujetos que consumieron yogures con 'Lowpept', la presión arterial sistólica media disminuyó de 154 mmHg a 139 mmHg, lo que les situó fuera de la categoría de hipertensos, catalogada a partir de los 140 mmHg. Mientras, el grupo de hipertensos que consumieron yogures con placebo no experimentó ninguna evolución significativa.

Un mes después de finalizar el tratamiento se volvió a medir la tensión de los voluntarios. En aquellos sometidos al ingrediente, la tensión sistólica había vuelto aumentar hasta una media de 147 mmHg.

También se evaluaron los efectos del 'Lowpept' en 44 voluntarios con valores de presión normales. Tras seis semanas ingiriendo un yogur diario no apareció ninguna variación importante en su presión arterial ni tampoco un mes después de abandonar el tratamiento.

Asimismo, la inocuidad de 'Lowpept' fue evaluada en animales, los cuales llegaron a ingerir hasta dos gramos del ingrediente por cada kilogramo de su peso. Según la investigadora del CSIC responsable del trabajo, Isidra Recio, "no se llegó a detectar que ninguna dosis tóxica en los animales sometidos al tratamiento".