Archivo - Triste, paciente y pensando en el hospital con ventana y estrés, ansiedad o miedo al cáncer, muerte y seguro. Adulto mayor, mujer y depresión en la clínica con una dama preocupada por el futuro o la salud mental - JACOB WACKERHAUSEN/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Sep. (EDIZIONES) -
Sospechar que se ha podido cometer un error médico puede generar incertidumbre, indignación, y muchas dudas sobre qué hacer a continuación. Sin embargo, antes de presentar una reclamación, o de extraer conclusiones, es fundamental reunir toda la información y analizarla con perspectiva.
Solicitar una explicación al equipo sanitario, disponer de la historia clínica completa, pedir una segunda opinión cuando sea necesario y recurrir a un médico perito pueden ayudar a determinar si realmente existió una actuación contraria a la lex artis, es decir, el estándar de buena práctica médica que, de acuerdo con los conocimientos científicos y los medios disponibles en ese momento, resulta exigible en cada caso.
Pero, ¿qué documentos son fundamentales para valorar un posible caso de negligencia? ¿Qué papel tienen las guías clínicas, los protocolos, o el consentimiento informado? Y, desde la experiencia pericial, ¿qué errores asistenciales son los que con más frecuencia terminan en una reclamación? A todas estas cuestiones nos responde en este artículo de divulgación sanitaria Juan Carlos Prados-Frutos, catedrático de Medicina Legal y Forense, y director técnico de La Pericial, durante una entrevista con Europa Press Salud en exclusiva para Infosalus.
LOS 4 PRINCIPALES PASOS A SEGUIR
Así, y cuando un paciente sospecha que ha podido producirse un error médico, ¿qué es lo primero que debería hacer? ¿Es recomendable pedir una segunda opinión, solicitar la historia clínica, o hablar primero con el equipo sanitario? A juicio de este experto, en estos casos lo más recomendable es actuar con serenidad, e intentar recopilar toda la información disponible antes de extraer conclusiones.
En concreto, Prados-Frutos establece que los pasos más aconsejables a seguir son:
- Solicitar información al equipo sanitario que ha prestado la asistencia, ya que muchas dudas pueden resolverse mediante una explicación detallada de la evolución clínica.
- Reclamar una copia íntegra de la historia clínica, incluyendo informes médicos, pruebas diagnósticas, hojas de enfermería, consentimientos informados, y cualquier otra documentación relevante.
- Pedir una segunda opinión médica si el estado de salud del paciente lo aconseja.
- Someter toda la documentación a la valoración de un médico perito especializado, que podrá determinar de forma objetiva si existen indicios de una posible vulneración de la lex artis.
Además, le preguntamos a este catedrático de Medicina Legal y Forense cuáles son las pruebas o elementos fundamentales para determinar si realmente existió una negligencia médica, y recuerda, eso sí, que "la valoración pericial nunca se basa en un único documento, sino en el análisis conjunto de toda la información clínica disponible". Por eso, detalla que, entre los elementos más relevantes en este sentido se encontrarían:
- La historia clínica: Constituye el principal elemento objetivo de análisis, ya que refleja la asistencia prestada y permite reconstruir cronológicamente lo sucedido.
- Las guías de práctica clínica y la evidencia científica: Permiten valorar si la actuación sanitaria se encontraba dentro de los estándares aceptados por la comunidad científica en el momento de los hechos.
- El consentimiento informado: Se analiza si el paciente recibió información suficiente sobre la naturaleza del procedimiento, sus riesgos, las alternativas disponibles, y las posibles consecuencias; su ausencia o insuficiencia no implica necesariamente una negligencia técnica, pero sí puede tener relevancia jurídica en determinados supuestos.
- La relación de causalidad: No basta con que exista un daño o incluso una actuación incorrecta; es necesario acreditar que el perjuicio sufrido es consecuencia de esa actuación, y no de la evolución natural de la enfermedad o de otros factores ajenos.
CUÁLES SON LAS ÁREAS DONDE MÁS RECLAMACIONES MÉDICAS HAY
Aquí resalta, además, el director técnico de La Pericial cuáles son, desde la experiencia pericial, las áreas sobre las que suelen centrarse las reclamaciones, entre las que se encontrarían:
- Retrasos o errores diagnósticos, especialmente en patologías tiempo-dependientes, como los síndromes coronarios agudos, el ictus, determinados procesos abdominales urgentes, o algunas enfermedades oncológicas.
- Complicaciones quirúrgicas u odontológicas cuya prevención, detección, o manejo posterior genera controversia.
- Infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria.
- Incidencias relacionadas con el consentimiento informado, o con la información facilitada al paciente.
En este sentido, Juan Carlos Prados-Frutos aclara que entre las causas que con mayor frecuencia aparecen en estos procedimientos destacarían las siguientes:
- Deficiencias en la comunicación entre profesionales o con el propio paciente.
- Elevada carga asistencial y complejidad organizativa.
- Falta de seguimiento o de reevaluación clínica cuando la evolución del paciente no es la esperada.
"En cualquier caso, el hecho de que exista una reclamación no significa necesariamente que haya existido una negligencia. Cada supuesto debe analizarse de forma individualizada", advierte este experto.