Crean un gel inyectable que reduce el sangrado en bebés durante la cirugía hasta en un 60%

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Publicado: miércoles, 8 abril 2026 6:59

   MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

Operar a un recién nacido es uno de los procedimientos más complejos de la medicina. No solo porque sus órganos son pequeños y frágiles, sino porque su cuerpo funciona de una manera radicalmente diferente a la de un adulto, incluso en algo tan fundamental como la forma en que la sangre deja de fluir cuando hay una herida.

UN GEL DISEÑADO PARA IMITAR EL SISTEMA DE COAGULACIÓN DEL BEBÉ

   Investigadores biomédicos de la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) han diseñado un microgel inyectable para ayudar a reducir el sangrado en bebés que requieren atención quirúrgica. En un modelo animal, el microgel diseñado redujo el sangrado en al menos un 50%, según se publica en 'Science Advances'.

   Cuando los adultos se cortan, un proceso de varias etapas llamado hemostasia detiene el sangrado del vaso sanguíneo lesionado. Sin embargo, la hemostasia en los bebés es diferente a la de los adultos. Esta diferencia puede ser problemática si los bebés requieren cirugía para tratar problemas médicos importantes. En las cirugías, los pacientes normalmente reciben sangre de donantes adultos para compensar la sangre perdida durante la operación.

   "Pero si se le administra sangre de adulto a un bebé, la diferencia entre la hemostasia de un adulto y la de un bebé puede provocar una coagulación excesiva", explica Ashley Brown, coautora de un artículo sobre el tema y profesora de Ingeniería Biomédica en el Departamento Conjunto Lampe de Ingeniería Biomédica de la Universidad Estatal de Carolina del Norte y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

"Esto puede aumentar la probabilidad de trombosis, donde se forman coágulos de sangre en los pulmones o en otras partes del cuerpo, poniendo en riesgo al bebé", explica.

   "Mi equipo de investigación ha trabajado mucho en el sangrado relacionado con la cirugía en recién nacidos, y queríamos desarrollar una intervención terapéutica que redujera el sangrado y, por extensión, disminuyera la necesidad de que los bebés recibieran transfusiones de sangre de adultos durante la cirugía", agrega Brown.

   Con ese fin, los investigadores desarrollaron un material llamado microgeles activados por el dominio B (BK-TriGs). "La fibrina es la principal proteína de coagulación en la sangre humana", explica Brown.

"Existe una secuencia corta de aminoácidos llamada péptido B que une las moléculas de fibrina para formar coágulos sanguíneos donde se necesitan; estos péptidos B desempeñan un papel especialmente importante en la hemostasia de los bebés. Las BK-TriG son partículas diseñadas que incorporan estos péptidos B", afirma.

   Estas partículas pueden absorber agua y convertirse en hidrogeles blandos que imitan las propiedades mecánicas de las plaquetas naturales, maximizando así la capacidad de los péptidos B para crear redes de fibrina y detener el sangrado. Los investigadores probaron primero los BK-TriG utilizando dispositivos microfluídicos que les permitieron realizar pruebas in vitro para observar cómo los microgeles afectaban la coagulación en el plasma sanguíneo de adultos y bebés humanos.

   "Descubrimos que los BK-TriG funcionaban mejor para mejorar la coagulación sanguínea en el plasma infantil que en el plasma adulto, que era lo que esperábamos ver", dice Brown.

EL PUNTO DE BLOQUEO QUE ABRE LA PUERTA A UNA NUEVA TERAPIA

Para comprobar aún más la eficacia de los BK-TriG, los investigadores trabajaron con ratones de laboratorio modificados genéticamente para que no produjeran fibrinógeno, el precursor de la fibrina. Esto les permitió introducir fibrinógeno infantil en los ratones, de modo que estos presentaran una hemostasia similar a la de los bebés.

   "Descubrimos que los BK-TriGs superaron a todas las demás opciones que probamos en la reducción de la pérdida de sangre", matiza Brown. "En concreto, los BK-TriGs redujeron la pérdida de sangre entre un 50% y un 60% en comparación con el grupo de control".

   Los próximos pasos de este trabajo consisten en comparar los BK-TriG con otros fármacos hemostáticos disponibles en el mercado, ya sea solos o en combinación con los BK-TriG. "Los resultados que presentamos aquí son prometedores, pero aún estamos lejos de su uso clínico", insiste Brown. "Debemos asegurarnos de que no existan riesgos imprevistos asociados con la coagulación sanguínea".

   "Pero si demostramos que los BK-TriG son seguros y eficaces, somos optimistas y creemos que esta podría ser una forma rentable de hacer que la cirugía sea más segura para los bebés. La fabricación de las partículas de BK-TriG sería relativamente económica, sobre todo en comparación con los productos sanguíneos", concluyen los autores.

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