Publicado 27/04/2020 14:25:17 +02:00CET

Coronavirus.- Un antropólogo estudia el uso histórico de las campanas en las catedrales españolas ante epidemias

Campana con inscripción
Campana con inscripción - AVAN

Existen inscripciones como 'Ahuyento la peste' en una de Oviedo de 1539 o 'Pongo en fuga a Satán' en otra de València de 1681

VALÈNCIA, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

El antropólogo y presidente de la asociación de Campaners de la Catedral de Valencia, Francesc Llop, ha estudiado el uso histórico de las campanas en las seos españolas ante epidemias, para lo que ha analizado los campanarios de las 95 catedrales y examinado las inscripciones en los bronces, que recogen expresiones como 'Ahuyento la peste', en una de Oviedo de 1539 o 'Pongo en fuga a Satán', en otra de Valencia de 1681.

Según Llop, las campanas en las catedrales han sido tradicionalmente utilizadas no sólo para sonar en las horas o avisar del inicio de las misas o de otras celebraciones principales, sino también para advertir de la llegada de epidemias, para pedir la protección divina y para dar gracias a Dios, ha informado el Arzobispado en un comunicado.

De acuerdo con el antropólogo, desde la Edad Media, las campanas fueron utilizadas "para invocar la protección ante el mal, en general, y ante las epidemias, en particular", aunque el concepto del uso de las campanas "ha ido cambiando con los siglos, conforme las creencias y las necesidades sociales", ha precisado.

Así, por ejemplo, una inscripción en la campana llamada 'Santa Cruz' de la Catedral de Oviedo, del año 1539, expresa: 'Pestem fugo', es decir, 'hago huir la peste'. Otras inscripciones similares "se encuentran en la mayoría de las catedrales históricas de España, en algunos casos, como en las de Extremadura, con referencias a los terremotos, por los daños que provocó el gran seísmo del año 1755 en Lisboa, que tanto afectó también toda la Península Ibérica".

Igualmente, en la campana 'Bàrbera' de la Catedral de València, de 1681, aparece una frase similar pero más genérica: 'Satán fugo', es decir 'Hago huir a Satán', en referencia a que "alejó el mal de vosotros", según Llop. Bajo esta inscripción, aparece una imagen de la Virgen con el Niño en esta campana, que hasta finales del siglo XVIII "también se hacía oscilar para ahuyentar las tormentas", explica Llop.

ANTE EL CÓLERA Y EL CORONAVIRUS

Desde que empezó la pandemia del coronavirus, esta campana de la Catedral de València toca de forma excepcional "todos los días de nueve a nueve y media para la llamada a la misa de los canónigos de la Catedral de València, la misa conventual, y también de forma extraordinaria para el ángelus diario". Hasta la pandemia, sin embargo, la 'Bàrbera' solamente tocaba el sábado y el domingo.

Igualmente, Llop ha recordado cómo durante la gran epidemia de cólera que afectó a València en 1885, al igual que en las pestes anteriores, "se limitaron los toques de campanas, especialmente los de difuntos, para no alarmar a la población".

En la actualidad, durante la pandemia, la Conferencia Episcopal ha propuesto la recuperación del toque del ángelus cada día a las doce, lo que es posible con la utilización de motores. En el caso de la Catedral de València, "el toque del ángelus se repite tres veces al día, a las siete y media de la mañana, a las doce y por la tarde a las siete y media en invierno y a las ocho y media en verano".

El último toque del día es el de ánimas, por todos los difuntos, precedido cada día por el toque de cierre de murallas durante media hora. De esta manera, cada noche se recuerdan los difuntos del día.