Archivo - La continencia no depende solo de "musculatura del suelo pélvico" al mediar también "el sistema nervioso", según experto - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / EUGENEKEEBLER - Archivo
MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El neurofisiólogo clínico especializado en el estudio del suelo pélvico, el doctor Francisco Martínez Pérez, ha recordado que la continencia "no depende solo de la musculatura del suelo pélvico", ya que "en ella también interviene el sistema nervioso".
"Perder orina al reír, sentir dolor al permanecer sentado o convivir con molestias persistentes tras un parto son situaciones que se aceptan como una consecuencia inevitable del paso del tiempo o de determinadas etapas de la vida", ha indicado, para añadir, no obstante, que "estos síntomas no deberían considerarse normales" y es que, "en ocasiones, se pueden relacionar con alteraciones del sistema nervioso".
Así, con motivo de la celebración, hasta este domingo, 21 de junio, de la Semana Mundial de la Continencia, Martínez Pérez ha subrayado "la importancia de obtener un diagnóstico preciso antes de asumir que no existe solución". "Hay pacientes que llegan a consulta después de convivir durante años con síntomas que han normalizado", ha insistido.
Estas personas "han asumido que las pérdidas de orina son consecuencia de haber sido madre o que el dolor pélvico forma parte de su día a día", ha continuado, para agregar que "no siempre es así" y que "a veces existe una alteración funcional que merece ser estudiada". Al respecto, ha manifestado que "aunque el suelo pélvico suele asociarse a la musculatura, su correcto funcionamiento depende también de una red de nervios y mecanismos de coordinación".
Según ha indicado, estos "participan en funciones tan importantes como la continencia urinaria y fecal, la función sexual o el control de distintos órganos pélvicos". Sin embargo, "cuando se habla de suelo pélvico se suele pensar en los músculos, pero el sistema nervioso desempeña un papel fundamental", ha enfatizado, tras lo que ha declarado que "si existe una alteración en los nervios o en la coordinación neuromuscular, pueden aparecer síntomas muy diversos que afectan de forma importante a la calidad de vida".
SIGNOS DE ALERTA
En este contexto, ha afirmado que "las pérdidas de orina, la urgencia miccional, algunos casos de estreñimiento funcional, el dolor pélvico crónico o las molestias durante las relaciones sexuales son algunos de los problemas que pueden requerir una evaluación más profunda". Ante ello, "una de las herramientas que permite estudiar estos casos son las pruebas neurofisiológicas especializadas del suelo pélvico", ha explicado.
"Estas exploraciones ayudan a analizar el funcionamiento de nervios, músculos y reflejos implicados en la continencia y en el control de la región pélvica", ha proseguido este especialista, que ha añadido que "entre las estructuras más relevantes se encuentra el nervio pudendo y sus ramas, que es el responsable de gran parte de la sensibilidad y la función motora de esta zona".
"Cuando existe una afectación del nervio pudendo, pueden aparecer síntomas como dolor, alteraciones sensitivas, problemas de continencia o dificultades relacionadas con la función muscular", ha abundado, al tiempo que ha expresado que "conocer cómo están funcionando estas estructuras resulta fundamental para orientar correctamente el diagnóstico".
Por último, y tras destacar que, "además de las consecuencias físicas, los trastornos del suelo pélvico suelen tener un importante impacto emocional y social", ha incidido en la importancia de no aceptar "como normal" efectos como "perder orina al correr, al reír o al hacer ejercicio". "Tampoco convivir durante años con dolor pélvico sin buscar una explicación", ha finalizado.