Actualizado 29/03/2011 16:08 CET

La contaminación ambiental aumenta un 20% la probabilidad de padecer cáncer de pulmón

Contaminación en Madrid
EP

MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), formado por 300 médicos entre oncólogos, especialistas en cirugía torácica, radioterapeutas e investigadores básicos de toda España, ha alertado de que la alta tasa de contaminación de las ciudades españolas incrementa un 20 por ciento el riesgo de padecer cáncer de pulmón. De hecho, se calcula que el número de muertes por esta enfermedad aumenta alrededor de un 8 por ciento en las ciudades que sufren mayores niveles de contaminación.

Así, según los límites establecidos por la normativa Europea, en España más de 16 millones de personas respiran aire contaminado. De hecho, en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Málaga se han superado los niveles de contaminación recomendados tanto por la Unión Europea como por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los contaminantes más tóxicos.

En consecuencia, un 75 por ciento de la población española puede sufrir graves efectos en su salud si soporta estos niveles a largo plazo. Por ello, el GECP reclama a las autoridades establecer medidas para cumplir con la normativa europea. "Tenemos la responsabilidad de informar a la población sobre todo aquello que supone un riesgo para la salud. Lo hacemos de manera insistente con el tabaco, pero también debemos informar de otros agentes que, aunque en menor medida, también pueden provocar cáncer de pulmón", ha explicado el jefe de Servicio de Oncología del Hospital General de Valencia y miembro del GECP, Carlos Camps.

Por otro lado, el GECP ha destacado que las últimas medidas de prevención y control de tabaquismo tienen un impacto muy beneficioso para la población y, en especial, para los trabajadores de la hostelería, donde se van a evitar en torno a mil muertes anuales. De hecho, el nivel de contaminación del aire en el interior de los locales se ha reducido en un 95 por ciento.

Además, esta normativa también beneficia a los adolescentes, ya que, según el doctor Camps, "como no se puede fumar en los locales de ocio, los jóvenes reducen su consumo y además se enganchan menos". En este sentido, los oncólogos del GECP también han subrayado que esta norma protege a los futuros adolescentes "ya que el tabaco dejará de asociarse al tiempo de ocio y, por tanto, se irá reduciendo paulatinamente su consumo". En la actualidad, un 30 por ciento de los jóvenes fuma y la edad media en la que se inician en el tabaquismo se sitúa alrededor de los 13 años.