El consumo de chucherías o una bebida azucarada diaria puede suponer un aumento de cuatro kilos al año, según experto

Actualizado: lunes, 13 abril 2009 12:24

Recomienda incrementar la ingesta de alimentos frescos de temporada de origen vegetal y reducir los ricos en grasas, azúcar y sal

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ritmo de vida actual, las nuevas tecnologías y la amplia oferta de productos manufacturados han provocado un cambio en la dieta, llegando a registrarse un aumento de población con sobrepeso. Además, un experto en dieta atlántica subrayó que el consumo de chucherías o de una bebida azucarada diaria puede suponer el aumento de peso de unos cuatro kilos al año en un niño.

El consumo generalizado de productos frescos preparados de diversas maneras ha sido cambiado por la ingesta de alimentos fáciles de consumir y preparar --manufacturados-- y que "tienen propiedades agradables a la vista y al olfato y un precio asequible", explicó en declaraciones a Europa Press el jefe de servicio de Pediatría del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), Rafael Tojo Sierra.

El doctor Tojo, experto en dieta atlántica, recalcó que en la actualidad "no hay un ritmo estable y organizado" a la hora de realizar las comidas. Sobre todo, recalcó que, tanto adultos como los más pequeños, parten en muchas ocasiones de un "desayuno incompleto o inadecuado", pese a ser la comida "más importante" del día e incluso "inician la jornada sin desayunar".

En lo que respecta a los niños manifestó el "componente favorecedor" de la pasividad con el "uso masivo" de las nuevas tecnologías. "Pasan muchas horas sentados y acompañados de una bolsa o una lata", precisó y advirtió de que el consumo de una lata o chucherías diarias si no es compensado con actividad física puede llevar a acumular calorías que supondrían entre "tres y cuatro kilos" de peso más al año.

Por ello, reivindicó una dieta "saludable" junto con actividad física "moderada" desde la infancia. "Muchas personas tienen un grado muy bajo de actividad física", alertó y señaló que el incremento de consumo de carne --más proteínas-- y la bajada de hidratos de carbono sumado a un mayor aporte de grasas y al escaso ejercicio ha favorecido en los últimos 30 años el sobrepeso y obesidad entre la población.

ENFERMEDADES

De este modo, el doctor Tojo alertó de que el sobrepeso puede favorecer la aparición de enfermedades cardiovasculares y otras, así como dañar órganos porque la acumulación de grasa "afecta de forma negativa al organismo". Según estudios recientes, uno de cada cinco niños gallegos es obeso.

Una encuesta reciente sobre hábitos alimenticios realizada entre la población gallega por la Consellería de Sanidade refleja que el 65 por ciento está por encima de su peso ideal y un 23 por ciento de estas personas padece obesidad, pese a que la dieta es "aceptablemente saludable", según expertos que participaron en el estudio, con un alto consumo de verduras y hortalizas, frutas cereales, pescado, lácteos y carne.

La citada encuesta pone de manifiesto el bajo consumo de ácido fólico y que el consumo medio energético de cada gallego (unas 2.474 kilocalorías al día) supera el promedio estatal, mientras que el aporte de hidratos es bajo, aunque superior a la media nacional.

En cuanto al consumo de pan, el doctor Tojo afirmó que se redujo desde los años 60, junto con el de patatas, al pasarse de unos 400 gramos al día a 177 gramos en la actualidad. "Los hábitos de alimentación cambian por factores económicos, ambientales y de estilos de vida", indicó.

RECOMENDACIONES

Asimismo, el doctor Tojo comentó a Europa Press que organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaban de que la dieta mediterránea "está siendo abandonada", en especial en países mediterráneos. "Aquí puede ocurrir lo mismo si no se pone freno", avisó en relación a la dieta atlántica.

"Debemos aumentar en lo posible en la dieta los alimentos frescos de temporada de origen vegetal", dijo y reseñó la importancia de consumir frutas, verduras y cereales, de los cuales una parte tienen que ser integrales porque "tienen un aporte mayor de fibra".

En concreto, recomendó la ingesta de dos raciones de verdura y de tres piezas de fruta diarias, porque se trata de alimentos "importantes para la regulación del metabolismo". Asimismo, reivindicó el consumo de lácteos, puesto que el calcio "es vital" para la mineralización y calidad de los huesos. A estos añadió el pescado, sobre todo el azul.

Junto al incremento del consumo de más pescado y frutas, aconsejó el uso de aceite de oliva virgen y la cocción y la plancha como formas preferentes para preparar los alimentos en detrimento de la fritura. Sobre todo, subrayó que resulta "clave para la salud" beber agua.

Por el contrario, indicó que hay que restringir los alimentos ricos en grasa, sobre todo saturadas, como los productos manufacturados; así como los ricos en azúcar y sal. "Deben ser limitados desde niños", sentenció y reiteró la importancia de practicar más actividad física.