Actualizado 20/08/2010 15:18 CET

Consumir bebidas con buen sabor ayuda a mantener un adecuado nivel de hidratación, según estudio

El Observatorio de Hidratación y Salud recomienda beber 2 o 3 litros diarios
OHS

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un estudio elaborado por la Cátedra de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) ha demostrado que las personas que realizan ejercicio que tienen a su alcance diferentes tipos de bebidas y bebidas con buen sabor mantienen un mejor nivel de hidratación que aquellos que solo disponen de agua.

El 'Estudio Comparativo de Diferentes procedimientos de Hidratación' tenía por objetivo valorar la capacidad de hidratarse adecuadamente en condiciones de calor y humedad alta, en función de diversas estrategias basadas en ingerir distintos tipos de bebidas con diferentes sabores y condiciones de palatabilidad.

La investigación concluye que la ingesta de líquidos es un 50 por ciento mayor cuando se dispone de diversidad de bebidas --como agua, refrescos, zumos--, por lo que disminuye la pérdida de peso corporal, indicativo de un estado de deshidratación.

Además, se observa que cuando las bebidas tienen buen sabor, el consumo se incrementa en un 32 por ciento, lo que ha juicio de los investigadores "refrenda las recomendaciones de los especialistas que señalan que, además de ingerir alimentos ricos en agua (frutas, verduras), variar el consumo de bebidas incluyendo agua, refrescos, zumos, etc. y evitar las bebidas alcohólicas facilita una óptima hidratación".

La muestra seleccionada siguió los criterios habituales en estudios sobre hidratación, es decir, un grupo homogéneo de personas que practican deporte, de modo que se les pueda someter a situaciones de riesgo de sufrir una deshidratación, como son la actividad física, el calor y la humedad.

Así, se contó con 26 hombres, corredores de fondo, con una edad media de 34 años y un entrenamiento moderado (deporte de mantenimiento). Se les sometió a cuatro pruebas de esfuerzo con ergómetro de cinta continuada, utilizando diversas modalidades de hidratación: la primera prueba con agua, la segunda con bebidas de sabor y, una tercera, utilizando bebidas con sabor más agua.

Según el estudio, el sabor favorece una mayor ingesta de líquidos y con ello alcanzar un óptimo estado de hidratación. Asimismo, los sujetos estudiados bebieron más en aquellas pruebas en las que disponían de una mayor variedad de bebidas, lo que hizo disminuir la pérdida de peso provocada por la deshidratación al tiempo que también disminuyó el consumo de líquidos en las 24 horas posteriores a la prueba de esfuerzo realizada en el laboratorio.