Publicado 26/07/2021 12:57CET

El constante estrés competitivo en los deportistas puede afectar a su rendimiento y provocar lesiones

Archivo - Joven deportista sosteniendo la rodilla, dolor por lesión muscular.
Archivo - Joven deportista sosteniendo la rodilla, dolor por lesión muscular. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / OCUSFOCUS - Archivo

MADRID, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

El constante estrés competitivo en los deportistas puede afectar a su rendimiento y provocar lesiones, según ha puesto de manifiesto el responsable de la unidad de salud deportiva de Vithas Internacional, Juan Antonio Corbalán.

"El estrés mantenido tiene consecuencias multisistémicas que afecta en forma de sobrecarga o lesión y que impide el mejor rendimiento muscular", ha dicho el doctor, para apostillar que, sin embargo, este no tiene que ser un elemento negativo ya que, en su justa medida, ayuda al cuerpo a afrontar los retos.

El problema, tal y como apunta el doctor, se da cuando este estrés es incontrolable. Los efectos fisiológicos que puede tener en un deportista que sufre estrés permanente son multisistémicos ya que pueden afectar al sistema neurológico, al sistema metabólico-hormonal o cardiovascular así como al sistema inmunológico.

"En mayor medida el estrés puede provocar cuadros de ansiedad, depresión y trastorno del sueño. A nivel cardiovascular la hipertensión arterial, alteraciones del ritmo y trastornos endoteliales", ha destacado Corbalán.

Para evitar estas situaciones de estrés y los síntomas que pueden derivar de ello, es fundamental aprender herramientas para relativizar la práctica deportiva y no convertirse en personas prisioneras de una actividad que debería ser lúdica.

Practicar deporte se asocia a numerosos beneficios, no solo porque supone un compromiso con los hábitos de vida saludables, sino que además fomenta el desarrollo positivo de la autoestima y el trabajo en equipo, entre otras cosas. No obstante, en muchas ocasiones su práctica también puede provocar efectos negativos como el estrés o la ansiedad relacionada con el rendimiento.

Ante esta situación y para saber cómo gestionar esta situación es importante llevar a cabo una serie de hábitos en nuestra rutina como entrenar, hidratarse, mantener una actitud positiva o dormir ya que mientras lo hacemos se eliminan toxinas y hormonas del estrés. Además, es fundamental el control del médico.