Publicado 11/06/2021 08:16CET

Consejos para que las personas con dolor sobrelleven mejor el verano

Archivo - Mujer que sufre de dolor
Archivo - Mujer que sufre de dolor - KITZCORNER/ISTOCK - Archivo

    MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Llega el verano y con él la preocupación de muchas personas que padecen dolor de que éste pueda empeorar. No obstante, y pese a la creencia, "en realidad no hay una relación clara entre la estacionalidad y el dolor", según asegura en una entrevista con Infosalus el doctor Luis M. Torres, profesor de Anestesia y presidente de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR).

   "Cada estación climática tiene aspectos relacionados con el dolor", según subraya, apuntando sobre el verano a todas aquellas patologías en las cuales la deshidratación tiene relevancia, y que pueden hacer que los cuadros dolorosos aumenten.

   Según argumenta el doctor Torres, el calor produce vasodilatación en muchas personas, lo que conduce a hipotensión. "Eso a veces exacerba algunos cuadros de dolor neuropático periférico o también algunos problemas relacionados con el éxtasis venoso en las extremidades", aclara.

   Al mismo tiempo, precisa que la humedad también puede tener alguna contribución pero, en estos casos, es más bien la combinación de alta humedad y de calor que puede producirse en algunas zonas costeras la que puede agravar estos problemas, por la fisiopatología descrita de vasodilatación e hipotensión arterial.

   "Nos referimos, por ejemplo, al dolor en las piernas, en las cuales puede haber hinchazón como consecuencia de la vasodilatación que produce la temperatura. Igualmente, algunos cuadros de dolor neuropático periférico relacionado con la piel pueden empeorar en los momentos de vasodilatación, o también cuando reciben sol de forma directa", sostiene.

   Sin embargo, el presidente de SEMDOR apunta que otras patologías, como por ejemplo las artrósicas y osteoarticulares, como la artrosis, pueden mejorar también como consecuencia de la elevada temperatura y algunas de las actividades relacionadas con los baños en las playas y piscinas", detalla, al tiempo que recuerda que la vasodilatación que provoca el calor sí puede conducir a cefalea, ya que éste es uno de los mecanismos por los cuales se origina la jaqueca.

   Según aclara, en estos casos, las pautas a aplicar son: evitar los posible los excesos veraniegos, hidratarse bien, no hacer ejercicio, en las horas centrales, no exponerse a las horas con más calor del día, usar gafas de sol y protegerse la cabeza con un sombrero o con una visera.

   Eso sí, el especialista en Medicina del Dolor reconoce que a día de hoy hay pocos estudios científicos concluyentes en relación con el clima, la temperatura y la humedad con el dolor: "Los pocos que hay están relacionados con los aumentos de dolor en las extremidades con el frío y la humedad, por ello estas patologías suelen mejorar en verano en lugar de empeorar. Hay algunos datos en los que se concluye que un 10% e pacientes agravan el dolor con el calor, particularmente algunos tipos de cefaleas".

PATOLOGÍAS QUE MÁS SE PUEDEN AFECTAR EN VERANO

   En este contexto, el profesor universitario de Anestesia señala que los cuadros de dolor que pueden verse más afectados con la llegada del calor están relacionados con las piernas y las cefaleas, y concretamente dice que afectan más a pacientes mayores con movilidad disminuida, propensos a la deshidratación y, por tanto, también al éxtasis venoso y a la hipotensión.

   "Otro de los cuadros que se afectan por el calor son las pacientes que sufren fibromialgia, en ellas suele aumentar el cansancio que ya tiene la enfermedad, así como aumentar los dolores generalizados que padecen. Por ello, en estos pacientes es importante incidir en los aspectos de hidratación, de descanso y de evitación de la exposición directa al sol", remarca el presidente de la SEMDOR.

PAUTAS PARA COMBATIR EL CALOR Y EL DOLOR EN VERANO

   En última instancia, el doctor Luis M. Torres subraya que las pautas a seguir ante este escenario están relacionadas fundamentalmente con la hidratación y con la alimentación, así como a la hora de evitar la exposición al sol, que puede provocar no solo dolor, en algunos casos intensos dolores de cabeza, sino también otros problemas más graves de salud, como la deshidratación y el síncope.

   A su juicio, es muy importante evitar el ejercicio físico en las horas centrales de calor o las actividades deportivas, no ya solo porque pueden aumentar algunos dolores como cefaleas, sino porque pueden producir cuadros de golpes de calor con consecuencias que a veces pueden ser graves. "Es también importante poder dormir adecuadamente, lo cual a veces se hace difícil cuando la temperatura nocturna no baja de 25 grados. En estos casos, el uso de aire acondicionado o de ventiladores puede mejorar el cuadro", subraya.

   Particularmente en los pacientes con cefalea o fibromialgia, el experto sostiene que es igualmente importante evitar el alcohol, ya que agrava la deshidratación y, por tanto, el cuadro doloroso.

   "También es importante el uso de ropa adecuada en general, que sea fresca, y sombrero o gorro para la cabeza. Evitar igualmente que se puedan producir quemaduras por exposición directa al sol, que pueden ser en muchos casos muy dolorosas. Por ello, es necesario el uso de ropa adecuada, de bloqueantes solares, y sobre todo el evitar la exposición al sol en las horas centrales del día", añade.

   Es más, el doctor Luis M. Torres destaca que si el calor ha provocado algunos de estos síntomas es importante refrescarse con agua en las muñecas o la nuca aplicando compresas frescas sobre la frente para disminuir la temperatura corporal.

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