Archivo - Familia charlando en el sofá de su casa. - MONKEYBUSINESSIMAGES/ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Jun. (EDIZIONES) -
Hoy la vida va más rápido para todos. No sólo para los adultos, sino también para los niños. Y el acceso que tienen a determinados contenidos no es el mismo que el que teníamos los que ahora somos padres. Esto, obviamente, también afecta a temas como la sexualidad y la pornografía, ¿cómo puedo afrontar estos temas con mis hijos y cuándo hacerlo?
Ana de Vierna Grosso es enfermera de emergencias sanitarias y máster de educación afectivo-sexual, sexología clínica, orientación familiar y neurociencia, además de ser madre de cuatro hijos. En una entrevista con Europa Press Salud Infosalus nos explica cómo ha intentado responder o guiar sobre todas estas cuestiones en 'Si no les hablas de sexo, lo harán otros' (Toromítico), una guía para hablar de sexualidad con nuestros hijos y, lo más importante de todo: "Sin llegar tarde, antes de que lo hagan otros o don Google".
Le preguntamos por qué en muchas ocasiones abordar este tema con nuestra descendencia nos cuesta, nos da miedo, nos incomoda, o simplemente intentamos evitarlo al máximo, o no lo consideramos necesario porque ya lo harán en el colegio. Reseña en este sentido que, en muchas ocasiones, "el problema no es la pregunta de los niños, sino la dificultad del adulto para encontrar la respuesta".
¿ROMPEMOS LA INOCENCIA DE NUESTROS HIJOS?
De hecho, reconoce que para la generación de padres actual es muy probable que sus propios padres no les hablaran del tema pero sí advierte sobre esto: "Era otra época, era como algo íntimo que no se aireaba, y no se les ocurría hablarnos de ello por miedo, vulnerabilidad, o porque no tenían una referencia, ni tampoco querían romper la inocencia del menor. Por eso nos cuesta tanto realmente hacerlo".
El problema está, en su opinión, que ahora la inocencia ya se rompe mucho antes de cuando la perdimos nosotros, dado que vivimos en un mundo que va a un ritmo súper acelerado como hemos comentado al principio: "Hoy en día, como todo va tan deprisa, la mejor forma o la más práctica es que nosotros mismos como padres protejamos esa inocencia de la información que les está llegando a nuestros hijos desde fuera. La única forma es la educación, y hacerles ver que las fuentes de comunicación están en casa. Que no se les va a juzgar por lo que pregunten o cuenten, y que pueden preguntar todo porque sólo con las restricciones les coartaremos, y con los filtros parentales si el niño quiere se los salta".
HAY QUE HACERLO PARA PREVENIR EL ABUSO SEXUAL INFANTIL
Además, defiende que es importante hacerlo por el acceso tan fácil a la pornografía actual, pero también como medio para prevenir el abuso infantil, hoy en día más extendido que en antaño. "La mejor defensa frente al abuso sexual es un niño que conoce el valor de su intimidad, y que vive el pudor como escudo que protege a su cuerpo y a su corazón".
Así, defiende que enseñarles a los niños a preservar su intimidad e inculcarles la virtud del pudor les ayuda a ser conscientes de su valía personal por un lado, sabiendo que son únicos e irrepetibles, dignos de amor y de respeto; pero también les ayuda a prevenir abusos sexuales. "Si el niño aprende que su cuerpo es valioso, que tiene partes íntimas que otros no pueden ver ni tocar, que puede decir 'no, eso está mal', disminuye su vulnerabilidad y aumenta su capacidad de protegerse", mantiene Ana de Vierna.
Además, otro fenómeno relacionado con el abuso sexual de menores y sobre el que alerta esta experta es el grooming: "El tema del abuso siempre ha estado ahí, ha existido siempre. Antiguamente era generalmente un hombre y que estaba cerca del entorno. Ahora esto existe pero el riesgo se duplica porque ahora tú ya no sólo puedes abusar del niño presencialmente, sino también 'on line'. El 'grooming' es un fenómeno por el que una persona mayor se hace pasar por un niño pequeño y al final termina quedando con él, porque el menor piensa que habla con un igual, con uno de su edad. Por eso, las nuevas tecnologías hacen que el abuso sexual infantil se extienda, y también la pornografía ha hecho que también esto se extienda".
EL PROBLEMA DE LA HIPERSEXUALIZACIÓN
Lamenta igualmente esta máster en educación afectivo-sexual y madre de cuatro hijos de la actual situación de hipersexualización infantil, un fenómeno por el que se hace a los menores que parezcan mayores de lo que son al mostrar atributos o elementos que sexualmente les hace atractivos.
"Muchas personas no son conscientes. Y ya no es una cuestión de moral, sino de que estás atacando al menor. ¿Por qué un niño con 7 años tiene que tener determinadas posturas en las fotos si no le toca? (...) La hipersexualización mueve mucho dinero y en muchas ocasiones se les crean unas necesidades a los hijos que no son convenientes. Me asusta cómo puede haber gente que no quiera proteger al menor. Esto es como el padre que quiere que el niño aprenda a andar y se salte el gateo, pues con esto hay muchos intereses por los que nos estamos saltando de las etapas de los niños", alerta.
PAUTAS PARA HABLAR CON NUESTROS HIJOS
Con todo ello, y como cierre de este reportaje de divulgación sanitaria, le pedimos una serie de consejos a la hora de hablar de sexualidad con nuestros hijos:
- No huir de las preguntas que nos hagan nuestros hijos.
- Hablarles acorde a su edad, y a su grado de maduración.
- Escuchar mucho y hablar menos para sacar información.
- Si nunca nos han preguntado nada al respecto lo idóneo es al comienzo del desarrollo de los caracteres sexuales secundarios; es decir, en las chicas desde que les sale el botón mamario (en torno a los 7-9 años; y en el caso de los niños sobre los 9-10 años, con el crecimiento testicular). "Alrededor de esa edad y, por lo menos, hacerles preguntas y tantear qué saben y qué no, y nos sorprenderemos".
- Decirles la verdad siempre y en la intimidad, los padres debemos ser referentes de sinceridad y de veracidad; la confianza es un valor imprescindible para una buena educación porque si nosotros no les decimos la verdad cuando se enteren de la realidad no nos volverán a preguntar.
- Aprovechar la vida cotidianidad, y las situaciones idóneas para preguntarles. "¿Por qué esa chica está gordita? Es porque está embarazada y, ¿por qué?; o, '¿por qué esas personas se dan un beso en la boca y otras en la cara?'. Todo depende de cómo sea tu hijo, aprovecho mucho las cosas cotidianas, con 7 años estaba atenta y pasaba por una parad de autobús de una chica embarazada, y como está tan gorda. Es lo mismo que dos personas se den un beso en la boca o en la cara?