Consejos para combatir los síntomas del síndrome visual informático

Publicado 10/06/2019 11:43:53CET
PIXABAY/PEXELS - Archivo

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

La realización de ejercicios como parpadear, descansar los ojos, ajustar el brillo de los dispositivos electrónicos y mantener una postura correcta pueden ayudar a combatir los síntomas del síndrome visual informático (SVI), ha explicado la doctora Nagore Urrestarazu, oftalmóloga del Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO).

Así, la experta ha señalado que parpadear conscientemente una vez cada ahora sirve para ayudar a cubrir el ojo con lágrima. Del mismo modo, ha destacado que pueden ser buenas prácticas mirar por la ventana o a algún objeto distante, para que los músculos ciliares descansen. Lo "idóneo" es descansar un minuto cada 15 para disminuir la fatiga ocular.

En este sentido, ha explicado la regla 20-20-20, que consiste en que cada 20 minutos hay que enfocar el ojo a 20 pies de distancia durante 20 segundos. También puede servir cerrar los ojos 2'0 segundos cada hora.

Este síndrome se da porque "estamos enfocando continuamente, con lo que los ojos tienen que hacer un esfuerzo constante, además mantenemos los ojos muy abiertos debido a la atención que requiere una pantalla, lo que hace que instintivamente reduzcamos los parpadeos, lo que reduce la lágrima y aumenta la sequedad ocular y además por la luz azul-violeta que emiten", ha explicado la doctora.

Entre sus principales síntomas se encuentran la fatiga visual, ojos secos, irritación, enrojecimiento, visión doble o dificultad para reorientar los ojos, que además pueden ir acompañados de dolor de cabeza, cuello y cansancio. Además, estos síntomas pueden verse agravados por condiciones como la iluminación o la ventilación.

Se estima, según ha apuntado el Instituto Nacional de Salud e Higiene Ocupacional, que el 90 por ciento de las personas que pasan más de tres horas diarias frente a una pantalla padecen o padecerán este síndrome, como consecuencia de la elevada exposición. Además, se prevé que esta cifra aumente, ya que en 2030 más del 30 por ciento de los niños y niñas tendrán miopía como consecuencia del uso excesivo de los móviles y tablets.