Qué consecuencias para la salud pueden tener las apneas en el largo plazo

Archivo - Joven roncando en la cama por la noche
Archivo - Joven roncando en la cama por la noche - URBAZON/ ISTOCK - Archivo
Publicado: jueves, 21 diciembre 2023 8:34

    MADRID, 21 Dic. (EDIZIONES) -

   La apnea es una parada o cese de la respiración, y concretamente, la apnea obstructiva del sueño (AOS), es transitoria e intermitente, es decir, se caracteriza por episodios repetidos de colapso total (apnea) o parcial (hipopnea) de las paredes de la vía aérea superior durante el sueño.

   Según destaca en una entrevista con Infosalus el doctor Pablo Ortiz, jefe del Equipo de Otorrinos Dr. Ortiz, del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario (Madrid), se trata de un trastorno común del sueño que afecta a millones de personas en todo el mundo, concretamente a un 20 % de la población; siendo, además, más frecuente en los varones en una proporción de 3 a 1.

   "La AOS puede tener graves consecuencias para la salud si no se trata. Es importante su diagnóstico y tratamiento precoz", subraya este especialista, quien detalla que, concretamente, se identifica por los siguientes síntomas nocturnos:

   Ronquido: Es el síntoma principal; los músculos de la garganta se relajan y bloquean las vías respiratorias, lo que ocurre de manera intermitente al dormir; acarrea problemas sociales, pero no orgánicos.

   Apnea: El ronquido de la AOS está fragmentado por episodios de silencio, de una duración de 10 segundos a más de un minuto, y finaliza con un ruido fuerte y movimientos corporales bruscos.

Episodio de ahogo.

   Nicturia (adultos) y enuresis (niños).

Pesadillas.

   Insomnio.

Micro despertares: Tienen como resultado un sueño poco reparador.

   Además, el especialista del Hospital Nuestra Señora del Rosario explica que durante el día las personas que padecen AOS tienen somnolencia (tendencia a quedarse dormidos); así como cansancio crónico, fatiga y falta de energía; boca seca al despertarse; cefalea matutina; disminución del rendimiento cognitivo, con una pérdida de memoria y dificultad de concentración; así como cambios de humor, irritabilidad, apatía y depresión; o bien una disminución de la libido.

CONSECUENCIAS EN EL LARGO PLAZO

   Con ello, mantiene que estas apneas o pausas respiratorias son peligrosas para la salud porque ocasionan una hipoxemia (disminución de la saturación de oxígeno); o bien hipercapnia (aumento de anhidrido carbónico). "Finalizan provocando al paciente un breve despertar (alertamiento o microdespertar), sin ser percibido conscientemente por el paciente", agrega.

   Igualmente, sostiene que las apneas producen alteraciones de la saturación sanguínea (hipoxemia/hipercapnia intermitente), junto a cambios de presión intratorácica, más una fragmentación del sueño, y esto puede dar lugar, según detalla a efectos cardiovasculares y cerebrovasculares.

   Entre estos se encontrarían la hipertensión arterial y pulmonar; así como arritmias; cardiopatía isquémica; insuficiencia cardiaca; ictus; o muerte súbita; así como efectos metabólicos (resistencia a la insulina, diabetes mellitus; síndrome metabólico); aparte de poder presentar efectos neurocognitivos, que irían desde la demencia, hasta la depresión; así como una mayor tasa de accidentabilidad; disminución en la calidad de vida del paciente; disminución del sueño; o un mayor índice de complicaciones con medicamentos y ante procedimientos anestésicos.

   Entre los factores de riesgo a la hora de desarrollar AOS, el jefe del Equipo de Otorrinos Dr. Ortiz, del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario, apunta al sobrepeso; a alteraciones anatómicas de la vía aérea superior (estrechan la luz por donde pasa el aire a los pulmones); a la circunferencia de cuello, ya que, a mayor diámetro del cuello, mayor posibilidad de AOS; el ser hombre o mujer postmenopáusica; el tener una edad avanzada; consumir alcohol, o bien sedantes o tranquilizantes; así como fumar.

   Debido a la morbimortalidad asociada a AOS, el doctor considera igualmente de vital importancia su diagnóstico y tratamiento temprano que, tal y como apunta, se basa fundamentalmente en la historia clínica del paciente, así como en una exploración clínica y otorrinolaringológica.

   A su vez, recuerda que el estudio polisomnográfico del sueño es la única prueba médica que diagnostica la AOS y la clasifica, "la herramienta más valiosa en el diagnóstico de la AOS": "Se lleva a cabo en un laboratorio o Unidad de Sueño (el paciente pasa la noche), donde se estudian las funciones fisiológicas que acontecen durante el sueño; siendo una prueba cara y de difícil interpretación".

CÓMO MEJORAR LA AOS

   En cuanto al tratamiento, el doctor Ortiz subraya que el objetivo es eliminar los episodios de apneas/hipoapneas y mejorar la saturación de O2 en sangre durante el sueño; al tiempo que aconseja cambios en el estilo de vida, como mantener una correcta higiene del sueño, durmiendo las horas suficientes y en horario regular, aparte de evitar dormir boca arriba; así como tratar la obesidad.

   A su vez, recomienda evitar el consumo de alcohol y de estimulantes (té, café, etc.), o las cenas copiosas, y cenar hasta 2 horas antes de acostarse; el tomar medicamentos sedantes (benzodiacepinas) es otro de sus consejos; así como no fumar, o hacer ejercicio regularmente, usar descongestionantes nasales y/o antialérgicos, o controlar enfermedades asociadas.

   Por otro lado, habla de los dispositivos de avance mandibular o DAM, una férula dental o dispositivo oral diseñado a medida, que desplaza hacia delante la mandíbula, sin que el paciente sufra incomodidad. "Así aumentamos el diámetro de la luz de la VAS, y corregimos su colapso. Es eficaz en la roncopatía crónica, o en la AOS leve o moderada; así como útil en pacientes que no toleran o no aceptan el CPAP", aclara.

   El CPAP (Presión positiva continua en las vías respiratorias), explica que se realiza mediante un dispositivo que administra aire a presión continua a través de una mascarilla que se coloca sobre la nariz y/ o la boca mientras se duerme, con el fin de mantener la vía aérea superior abierta. "Es un método muy eficaz para la AOS moderada y severa", asegura.

   Por otro lado, señala el papel de la cirugía en algunos casos, siendo el tratamiento principal en los niños, y por el que se extirpan las vegetaciones o adenoides y las amígdalas palatinas, resolviendo la AOS por encima del 80%. "En los adultos se reserva para los casos graves y cuando otros tratamientos no funcionan", concluye.