¿Conoces la marcha nórdica?

Actualizado 17/10/2014 16:10:03 CET
Marcha nórdica, bastones
Foto: GETTY//MAJIVECKA

MADRID, 17 Oct. (Infosalus/EP) -

   Quienes practican esta actividad saben que la marcha nórdica, denominada así por quienes la promovieron como producto de ejercicio físico en tierras finlandesas, supone no sólo incorporar los bastones al caminar sino desarrollar una técnica en el movimiento y planificar un entrenamiento cuyo principal objetivo es la salud.

   Según explica a Infosalus Bern Goldschmidt, director de formación de la Federación Española de Nordic Walking y uno de los iniciadores de esta actividad en España, el germen de la marcha nórdica se encuentra entre quienes practicaban el esquí de fondo.

   Goldschmidt, formado en Alemania como licenciado en Ciencias del Deporte y especializado en rehabilitación y salud y coordinador del Área de Deportes de Alfàs del Pi (Valencia), explica que existen datos en la literatura deportiva que remontan el andar con bastones a los años 30 del pasado siglo. Lo practicaban entonces esquiadores de fondo en verano y atletas como sesiones de marcha de esquí.

   En 1997, un especialista en Ciencias del Deporte y una empresa dedicada a la fabricación de bastones de esquí en Finlandia acuñaron el término 'Nordic walking' y tras fundar la 'International Nordic Walking Association' (INWA) comenzaron a promocionar esta actividad física.

A continuación Goldschmidt aclara a Infosalus las 7 claves de esta modalidad de ejercicio físico:

1. Orígenes en España

En 2005, en uno de sus viajes a Alemania Goldschmidt descubrió cómo el 'nordic walking' se había convertido en todo un fenómeno social en el ámbito de la actividad física y este boom era patente en una multitud de cursos, tiendas y hasta anuncios en televisión. Así que Goldschmidt se formó como instructor y fundó en España junto a otro español afincado en Alemania la Asociación de Nordic Walking en España. En ese tiempo también otro 'activista' de la marcha nórdica en Cataluña comenzaba a importar esta práctica.

En la actualidad la práctica se ha extendido en España sobre todo en País Vasco, Madrid y Cataluña, aunque no ha conseguido el éxito que ha tenido en países como Alemania, Suiza, Austria o Países Bajos.

2. La técnica de la marcha nórdica

Según explica a Infosalus Goldschmidt, nacido y formado en Alemania pero afincado en Alfàs del Pi, la marcha nórdica está basada en el análisis del movimiento y en unos parámetros científicos biomecánicos. El especialista señala que es una técnica biomecánica correcta que respeta al cuerpo y a las posibilidades de cada persona.
"Es un concepto de movimiento distinto que constituye en sí mismo una técnica deportiva, que requiere de entrenamiento, planificación y una determinada coordinación física", apunta Goldschmidt.

La principales características de la técnica suponen:

1. Aprender a andar erguido de manera natural.
2. Mantener los brazos largos, caminar de forma amplia y lenta.
3. El bastón debe crear un ángulo de 60º con el cuerpo para que el impulso que se toma permita ir hacia adelante de forma efectiva.
4. Adecuar el paso a un ritmo correcto que permita que al caminar la distancia entre los brazos sea la misma que entre las piernas.
Las sesiones de entrenamiento duran entre una hora y una hora y media y se puede practicar en parques, bosques, en arena de playa y de forma colectiva o individual.

3. Beneficios del 'nordic walking'

Los estudios han mostrado que la práctica de esta actividad física implica a un 90% de los músculos del organismo, un incremento considerable con respecto a otras actividades como la caminata normal que moviliza al 30% de la musculatura o correr, donde interviene el 60% de los músculos.

Además, la marcha nórdica incrementa el trabajo cardiovascular en un 20% con respecto a caminar. "Se trabaja más el tren superior, hay más músculos implicados, el esfuerzo que se realiza no es brusco sino más bien una carga positiva que estimula el sistema óseo, a diferencia de la natación, por ejemplo, donde la carga se pierde en el agua", señala Goldschmidt.

Para el especialista, los beneficios de la marcha nórdica son también mentales ya que "ayuda a sentirte bien a través del movimiento que puede ser lento pero efectivo y quizás más provechoso para determinadas personas que correr".

Además, Goldschmidt es partidario de integrar la marcha nórdica en una concepción holística de la salud y de la necesidad de realizar otras actividades que fomenten la salud, siendo una parte también clave seguir una alimentación saludable.

4. Coordinación: su punto fuerte

Goldschmidt señala que aquello que la marcha nórdica aporta con respecto a otras actividades físicas es el entrenamiento en la coordinación. Al practicar 'nordic walking' hay que ir abriendo y cerrando las manos y recobrar el bastón y hay que hacerlo alternando las manos derecha e izquierda.

"La coordinación es una de las cualidades físicas menos entrenadas, ser conscientes y calibrar la distancia entre el ojo y la mano o el ojo y el brazo y entrenar el equilibrio mejora la movilidad y es muy saludable para los mayores", apunta.

5. Una técnica que requiere de aprendizaje

Puede ser fácil y natural pero se necesitan pautas y recibir formación de profesorado cualificado para que una vez se aprenda la técnica, ésta sea efectiva, aclara Goldschmidt.

"Hay que saber utilizar los bastones, no tienen porqué producir daños pero tampoco producen beneficios si no se usan de forma adecuada, se pueden dañar las cervicales, juntar los hombros o inclinar el tronco demasiado".

Goldschmidt apunta que es fácil distinguir entre quienes realizan marcha nórdica y los que sólo caminan con bastones: "si está erguido, lleva los brazos largos y el ángulo adecuado con el bastón es una movilidad muy distinta a quien sólo utiliza los bastones como apoyo para conseguir equilibrio, en un ángulo de  90 grados y sin una intensidad adecuada".

Los cursos de iniciación a la técnica básica que imparte Goldschmidt consisten en cinco sesiones de una hora cada una y tras pasar por el curso, el alumno es capaz de practicar la marcha nórdica en solitario de la forma correcta para sacar el máximo beneficio para la salud a esta actividad física. Además, el 'nordic walking' se puede practicar como cualquier tipo de entrenamiento en un club o gimnasio dos veces por semana.

6. Quién puede practicar 'nordic walking'

La marcha nórdica está indicada en prácticamente cualquier persona, desde niños hasta atletas y quienes padecen algún tipo de trastorno, de hecho, Goldschmidt señala que hasta su centro han llegado, entre otras, personas con Parkinson, esclerosis múltiple, cáncer, enfermedades cardiacas y osteoporosis.

El perfil más común es el de una persona de más de 50 años, el 50% de quienes lo practican superan esta edad, y el especialista apunta que son más mujeres que hombres los que se interesan por esta actividad así como muchos ex-deportistas.

En cuanto a los trastornos de salud más comunes entre quienes optan por la marcha nórdica se encuentran los relacionados con la espalda, el corazón y el metabolismo (obesidad y diabetes).

7. Equipamiento

La esencia del 'nordic walking' es el uso de los bastones al caminar y su precio puede oscilar entre los 40 euros, para quienes empiezan, y los 120 euros, para aquellos que practican la marcha nórdica con asiduidad y requieren mayores prestaciones.

   Goldschmidt apunta que los zapatos no deben ser botas de montaña que no permitan trabajar al pie y tampoco demasiado livianos que no lo protejan ni le aporten estabilidad.