Conoce el SAD o trastorno afectivo estacional

Publicado 10/12/2019 8:17:40CET
Triste fondo otoñal, mano toca ventana mojada.
Triste fondo otoñal, mano toca ventana mojada. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / XANYA69 - Archivo

   MADRID, 10 Dic. (EDIZIONES) -

   Hay personas que se sienten más tristes cuando comienza el otoño y hasta primavera no se sienten mejor, y desarrollan un tipo de depresión que suele coincidir con las estaciones del año. Se conoce como el 'trastorno afectivo estacional' o SAD, por sus siglas en inglés.

   Aunque los síntomas generalmente comienzan a finales del otoño o a principios del invierno, hay personas que pueden frecuentarlo en otras estaciones. Las personas con SAD, por lo general, se sienten mejor en la primavera y el verano. "Se cree que el SAD está relacionado con la cantidad de luz solar que recibe la persona en las diferentes épocas del año. Algunas personas sufren de SAD con episodios depresivos en el verano en lugar del invierno, aunque esto es mucho menos común", aclara la Academia Americana de Médicos de Familia.

   A este respecto, en una entrevista con Infosalus, Celso Arango, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, precisa que este trastorno es más común en aquellos sitios donde las estaciones son muy largas, como los polos, o las zonas donde durante largas temporadas hay poca o mucha luz, como los países nórdicos. Es más común en mujeres también, según recalca.

   "SAD está relacionado con la vitamina D. Se trata de un trastorno mental, que además si se desarrolla, supone un factor de riesgo para padecer psicosis o esquizofrenia 30 años más tarde de iniciarse el cuadro", avisa Arango.

   En concreto, explica que una de las principales causas de SAD es la falta de exposición a la luz que hace que sobre todo surjan trastornos afectivos. Según destaca, este trastorno afectivo estacional no nos afecta en España, gracias a nuestras numerosas horas de luz.

   Eso sí, este especialista llama la atención sobre la vitamina D y su relación con los trastornos mentales, que daría lugar al SAD. A su juicio, y relacionado con esto, es importante que las embarazadas estén informadas de que un defecto de vitamina D durante su gestación, porque por ejemplo no recibe la exposición solar suficiente, o el aporte de vitamina D suficiente a través de los suplementos vitamínicos del embarazo, puede conllevar a un aumento del riesgo de los trastornos mentales a lo largo de la vida de esos fetos.

   "Hay estudios de cohortes de recién nacidos vivos en los que se ve que aquellos cuyas madres presentaron bajos niveles de vitamina D en el embarazo cuentan ahora con un doble de riesgo de padecer esquizofrenia o psicosis en la edad adulta. Por eso es importante la toma de los suplementos durante embarazo y en concreto de la vitamina D", remarca el psiquiatra.

   El motivo, según argumenta, es la falta de luz, si bien advierte de que también es cierto que en trastornos mentales que no están relacionados con la luz, los pacientes sí suelen recaer en ciertas estaciones del año, como podría ser el caso del trastorno bipolar, añade.

   Por otro lado, Arango reconoce que hay personas que conocen que igual en determinadas estaciones del año presentan mayor posibilidad de recaída, por lo que se les suele aumentar la medicación, ya que se sabe que son más vulnerables en determinados momentos del año, más allá de este trastorno.

TRATAMIENTO: LA LUZ DE LA FOTOTERAPIA

   Volviendo al trastorno afectivo estacional, sobre su tratamiento más eficaz, el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría apunta a los antidepresivos junto con la fototerapia. "El tratamiento eficaz demostrado es la fototerapia, unas lámparas que alumbran sobre la piel, y que simulan la intensidad del Sol", añade.

   Según explican expertos de la Universidad de Northshore, en Estados Unidos, la fototerapia (terapia con luz brillante) es un tratamiento "eficaz" para el trastorno afectivo estacional. Concretamente, precisa que la fototerapia más común utiliza un tipo especial de luz, llamado 'caja de luz', una luz "mucho más brillante que la de una lámpara u otro tipo de dispositivo de iluminación en su hogar".

   Estos especialistas aseguran que la fototerapia es "fácil y segura", y además tiene pocos efectos secundarios. Es más, los pacientes pueden realizarla en el propio hogar. "Las personas que tienen problemas en los ojos o aquellas que toman medicamentos que causan sensibilidad a la luz no deberían usar la fototerapia sin consultar con el médico primero", agregan.

   Por otro lado, indican que para el tratamiento, la caja de luz debe colocarse sobre un escritorio o una mesa, y el paciente debe sentarse frente a ella a la distancia especificada. "Usted puede hacer esto mientras lee, desayuna, o trabaja con un ordenador. La luz debería llegar a sus ojos, pero no mire fijamente a la caja de luz", resaltan los expertos de la Universidad de Northshore.

La fototerapia suele recetarse entre 30 minutos y 2 horas al día, dependiendo de la intensidad de la luz que se use, y de si está empezando a usarla o si la ha estado usando por un tiempo. "Los efectos secundarios más comunes de la fototerapia incluyen dolor de cabeza, fatiga ocular, y náuseas. Puede sentirse cansado durante la primera semana debido a los cambios en sus patrones de sueño-vigilia, pero esto generalmente desaparecerá después de aproximadamente una semana", remarca.