Actualizado 03/02/2021 08:50 CET

Conoce el caso curioso de infección de SARS-CoV-2 que ha curado un linfoma de Hodgkin

Sangre y coronavirus. Covid-19
Sangre y coronavirus. Covid-19 - GETTY

   MADRID, 3 Feb. (EDIZIONEZ) -

   El linfoma de Hodgkin es el cáncer más frecuente en la edad adolescente y en la etapa juvenil, entre los 15 y los 30 años. Aunque también puede darse en otras etapas de la vida, como en el caso del protagonista que hoy nos ocupa en este reportaje, que tenía 61 años, y del que hablaremos un poco más adelante.

Este cáncer es el primero que, fuera de la cirugía, se curó en el mundo, según destaca el presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), el doctor Ramón García Sanz, hematólogo en el Hospital Universitario de Salamanca, con larga experiencia en este tipo de neoplasias, y coordinador del subcomité de linfoma de Hodgkin del Grupo Español de Linfomas y Transplante Autólogo de Médula Ósea, perteneciente a la SEHH (GELTAMO).

   Según explica el doctor García Sanz, el linfoma de Hodgkin es un cáncer del sistema linfoide, que está formado por tejido distribuido por todo el organismo, en especial por los ganglios linfáticos, la sangre, la médula ósea, las amígdalas y el bazo. Su función es la de combatir de forma específica infecciones y enfermedades neoplásicas, por ejemplo generando anticuerpos y células T que matan células enfermas.

   El linfoma de Hodgkin se empezó a curar en los años 30 gracias al uso de la radioterapia, aunque en muy pocos pacientes, detalla el experto, al tiempo que recuerda que a principios de los 40, fue el primer cáncer en el que se usó la quimioterapia, con mostaza nitrogenada, un fármaco derivado del gas mostaza utilizado en la Primera Guerra Mundial.

   Además, resalta que representa uno de lo primeros cánceres que se curó de forma masiva en los 60-70 con la combinación de varios quimoterápicos, y hoy en día es uno de las neoplasias donde más se ha avanzado. "Ahora, a pesar de estar extendido, es uno de los que con más facilidad se cura. Este linfoma está diseminado desde el principio y hay que usar tratamientos con quimioterapia, y ya estamos cerca del 90% de pacientes curados (vivos a los cinco años); lo que supone un gran avance", según resalta el presidente de la SEHH.

   A su vez, el doctor García Sanz resalta que se trata del cáncer que mejor se trata con inmunoterapia, "ahora tan de moda", gracias a los 'inhibidores de checkpoint' que estimulan el sistema inmune y que está teniendo un éxito "muy notable" en muchos tumores como melanoma, cáncer de pulmón, cáncer de cabeza y cuello, de esófago, de vejiga y de riñón. En el caso concreto del linfoma de Hodgkin, subraya que su tasa de respuesta está en torno al 75%, siendo un 20% de las respuestas completas, de forma que el cáncer se puede curar sólo con este tratamiento; lo que supone "otro gran avance contra este cáncer".

UNA "SORPRENDENTE" CURACIÓN DEL CÁNCER TRAS SUPERAR COVID

   En este contexto, el hematólogo menciona el "sorprendente caso", recientemente publicado en la 'British Journal of Haematology', de un trasplantado renal de 61 años, que había estado con tratamiento inmunosupresor (los trasplantes de riñón así lo requieren), y al que le detectan un linfoma de Hodgkin. Al parecer, antes de poder iniciar el tratamiento, el paciente se infecta de SARS-CoV-2, y requiere de un ingreso de 11 días por neumonía, tras los que es dado de alta habiendo superado la COVID-19. El paciente "sigue sin tratamiento del linfoma de Hodgkin, y cuatro meses después, sus médicos verifican que el linfoma había remitido, alcanzando casi remisión completa en el PET-TC que se le repitió. Habrá que esperar un tiempo para ver si el paciente no recae y podría estar curado", aclara el doctor García Sanz.

   ¿Qué ha pasado? A su juicio, a día de hoy "solo podemos entrar en especulaciones"; aparentemente el virus habría provocado una respuesta inmune antivírica, pero también antitumoral.

   "Cuando hay una infección se orquesta en nuestro cuerpo una respuesta inmune contra todas las proteínas de origen vírico. Esa respuesta se hace 'por partes', trozos a los que denominamos 'epítopos', contra los que se generan anticuerpos o células T tóxicas. Lo que podría estar sucediendo en este paciente es que alguna de estos anticuerpos o células T o generados contra esos epítopos pueda tener alguna reacción cruzada con las células tumorales del linfoma, de forma que también son capaces de combatirlas", indica el experto.

   Es solo una hipótesis, según insiste, y advierte de que "estas remisiones ocurren" y han sucedido ya con otros linfomas y virus, así como remisiones espontáneas de tumores, muy raras, pero en las que el organismo no sólo ha sido capaz de combatir el virus, sino también el cáncer.

¿QUÉ PODEMOS APRENDER?

   Con ello, este experto subraya que la aplicación fundamental que podría hacerse del caso es aprender para abrir nuevas vías de tratamiento: intentar encontrar cuáles son esos epítopos que podrían justificar el montaje de alguna vacuna antitumoral, aunque eso sería muy en el futuro, ya que hoy por hoy no tenemos resultados reales.

   "Todo es conocimiento que hace mover la Ciencia para hacernos preguntas e intentar buscar respuestas. Lo importante es aprender con el caso. Lo demás son meras especulaciones, falta mucha investigación por delante", sostiene el presidente de la SEHH.

   Este experto añade que hoy en día sí que se está investigando con virus para contrarrestar el avance de un cáncer, en lo que se llaman 'virus oncolíticos': se infectan las células tumorales con un virus dejando excluidas a las normales; de este modo sólo las células tumorales expresan los antígenos virales y nuestro sistema inmune los ataca, destruyendo así también las células tumorales. "Hay incluso algún caso con resultados clínicos como el T-Vec, un Virus Herpes Simple contra melanoma que ha conseguido su aprobación para uso en humanos, aunque con resultados modestos", agrega.

   Dice que en Hematología se han hecho estudios con virus en terapia frente al mieloma, donde las prácticas más extendidas están teniendo lugar con el virus del sarampión, porque es "muy inmunógeno", es decir, provoca una respuesta inmune potente y a largo plazo. "Si tu pasas el sarampión de pequeño no vuelves a tener la enfermedad; si te vacunas, nunca la tendrás", mantiene García Sanz.

   También apunta que se han hecho intentos con el Coxsackievirus, un enterovirus cuyas infecciones son muy frecuentes entre niños pequeños y con virus del herpes simple. No obstante, el problema de estas técnicas es que requieren de tecnologías muy complejas aún en investigación para que el virus mate solo a las células que queremos únicamente, y no también a las sanas.

   Con todo ello, este experto califica de "muy interesante" el caso de este paciente de 61 años, ya que "abre muchas preguntas y vías para investigar", si bien aclara que "hoy por hoy no se puede pretender curar un linfoma de Hodgkin con la infección de SARS-CoV-2".

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