Publicado 12/03/2021 08:04CET

Confirman que la multimorbilidad no es cosa del azar

Archivo - Mujer co diabetes y obesidad.
Archivo - Mujer co diabetes y obesidad. - ISTOCK/DMPHOTO - Archivo

   MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo estudio ha identificado factores de riesgo clave que aumentan la probabilidad de que las personas desarrollen no solo una, sino múltiples enfermedades no transmisibles, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes, según publican sus autores en la revista 'Nature Medicine'.

   El análisis de más de 11.000 personas encontró que, en lugar de deberse al azar, a menudo existen vínculos biológicos subyacentes en las personas con multimorbilidad, que se define como la coexistencia de dos o más afecciones de salud a largo plazo y es un desafío de salud pública cada vez mayor.

   La multimorbilidad, que afecta a aproximadamente dos tercios de las personas de 65 años o más en el Reino Unido, perjudica la calidad de vida de una persona más allá de la carga acumulada de cada enfermedad individual. Comprender qué enfermedades coexisten, no al azar, sino a través de mecanismos comunes, puede ayudar a identificar estrategias preventivas y conducir a mejoras en la atención de la salud.

   Un equipo de investigación dirigido por la doctora Claudia Langenberg, de la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica (MRC) de la Universidad de Cambridge y el Instituto de Salud de Berlín y Charité University Medicine de Berlín, en Alemania, analizó los niveles de 1.014 metabolitos en más de 11.000 participantes en el Investigación prospectiva del cáncer (EPIC) -Estudio Norfolk.

   Estos metabolitos son pequeñas moléculas circulantes, como azúcares, vitaminas o lípidos, que reflejan objetivamente las influencias e interacciones de la genética, el estilo de vida, el medio ambiente, el tratamiento médico y los microbios intestinales en la fisiología humana.

   Al integrar todos los datos disponibles para obtener una visión holística, el equipo pudo identificar y documentar la asociación de estos metabolitos con 27 enfermedades no transmisibles diferentes que se observan con frecuencia en la multimorbilidad, y encontró que casi la mitad de los metabolitos examinados estaban asociados con al menos una de las 27 enfermedades.

   Dos tercios de los metabolitos asociados a la enfermedad fueron compartidos por múltiples enfermedades y, por lo tanto, con la aparición de multimorbilidad, por ejemplo, los niveles plasmáticos elevados del carbohidrato N-acetilneuraminado se asociaron con un mayor riesgo de 14 enfermedades.

   Luego, los investigadores examinaron la relación entre más de 50 características de los participantes del estudio EPIC-Norfolk identificadas cuando se inscribieron en el estudio, que van desde la proporción cintura-cadera hasta el comportamiento de fumar, para identificar hasta qué extensión los profundos cambios en las moléculas pequeñas puede explicar el efecto de los factores de riesgo comunes sobre el riesgo de enfermedad.

   Este análisis destacó la mala salud renal y hepática, la glucosa y los lípidos en sangre, la diversidad microbiana intestinal y los factores del estilo de vida como posibles objetivos para la prevención o el tratamiento para reducir la carga de la multimorbilidad.

   La doctora Claudia Langenberg, quien dirigió el estudio en la Unidad de Epidemiología del MRC, explica que "una comprensión tan profunda del proceso molecular tiene el potencial de no solo mejorar el tratamiento de la enfermedad, sino también ayudar a la identificación más temprana de las personas en riesgo. Por ejemplo --añade--, encontramos que varios metabolitos medidos fueron mejores predictores del riesgo futuro de enfermedad renal que las pruebas clínicas estándar actuales".

   "Este trabajo solo ha sido posible porque pudimos medir las concentraciones de cientos de moléculas pequeñas en la sangre del paciente utilizando muestras almacenadas tomadas hasta veinte años antes del inicio de cualquier enfermedad, y la vinculación de registros de salud electrónicos de más de 11.000 participantes del estudio de EPIC- Norfolk", prosigue.

   El doctor Maik Pietzner, coautor principal del estudio en la Unidad de Epidemiología del MRC, agrega que esta observación de que dos tercios de las moléculas pequeñas estaban vinculadas a al menos dos enfermedades, "incluso aparentemente no relacionadas, contrasta fuertemente con el enfoque centrado en la enfermedad que sigue siendo habitual en la investigación biomédica".

   "Las personas no suelen desarrollar una sola enfermedad a largo plazo, por lo que si adoptamos un enfoque más amplio en lugar de centrarnos en una sola enfermedad a la vez podemos obtener una comprensión más útil de los procesos biológicos subyacentes --explica--. Los tratamientos que se dirigen a vías compartidas por dos o más enfermedades del paciente pueden ser más beneficiosos de una forma más coherente que evite aumentar el riesgo de otras enfermedades".

   Por su parte, el doctor Ivan Pavlov, líder del programa en el Consejo de Investigación Médica, resalta que "este estudio nos hace avanzar en la comprensión de las vías bioquímicas implicadas en la multimorbilidad, lo que no sólo es fundamental para la detección y predicción tempranas de la enfermedad, sino que la identificación de estas huellas metabólicas podría ayudar a desarrollar terapias preventivas en el futuro. Y lo que es más importante --resalta--, el trabajo descubre posibles vínculos entre enfermedades aparentemente no relacionadas, lo que abre posibles nuevas vías de investigación".

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