Publicado 05/05/2016 6:44:32 +02:00CET

La confianza, ¿cuestión de estadísticas?

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GETTY//PAUL SUTHERLAND

   MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -

   Los cerebros humanos están en transformación constante de datos para realizar evaluaciones estadísticas que se traducen en la sensación que llamamos confianza, según un estudio publicado este miércoles en 'Neuron'. Este sentimiento de confianza es fundamental para la toma de decisiones y, a pesar de la amplia evidencia de falibilidad humana, la sensación subjetiva se basa en cálculos objetivos.

   "La sensación en última instancia, se basa en los mismos cálculos estadísticos que haría un ordenador", dice el autor principal del estudio, Adam Kepecs, profesor de Neurociencia en el 'Cold Spring Harbor Laboratory', en Nueva York, Estados Unidos. El desarrollo de un modelo para la confianza es un primer paso hacia el objetivo final de Kepecs de averiguar dónde se encuentra esta estadística interna en el cerebro y cómo realiza el procesamiento de datos.

   El sentimiento de confianza a menudo se relaciona con decisiones importantes, como la elección de una carrera universitaria o hacer inversiones financieras, pero la confianza también guía las decisiones sobre las acciones de todos los días, como hacer un giro al conducir. "Cada vez que tomamos decisiones, necesitamos confianza --señala Kepecs--. Si no tuviéramos un mecanismo preciso para confiar en qué es generalmente lo correcto, tendríamos dificultades para corregir las decisiones o hacer apuestas", añade.

   Aunque la confianza humana es un sentimiento, también hay una noción científica de confianza que se basa en métodos estadísticos para calcular la certeza de una hipótesis. Calcular la confianza estadísticamente implica mirar un conjunto de datos y hacer una conclusión. "El sentimiento de confianza y el cálculo objetivo están relacionados de manera intuitiva --dice Kepecs--. Pero, ¿es así?".

   Los estudios previos de confianza habían llegado a la conclusión de que en gran medida la sensación proviene de aproximaciones y heurística imperfectas pero útil como regla general. En otras palabras, los sentimientos de confianza tienen algo de objetividad, pero al final, todavía son atajos propensos a errores para el verdadero cálculo estadístico. "La gente a menudo se centra en las situaciones en las que la confianza está fuera de la realidad", dice Kepecs.

   Pero si la confianza es propensa a errores, tareas simples, como la decisión de hacer girar el conducir serían difíciles. Para determinar si el sentimiento humano de confianza podría ser un cálculo objetivo, Kepecs creó un experimento con un flujo de datos controlado para que los individuos juzguen. "Si somos capaces de cuantificar la evidencia que informa la decisión de una persona, entonces podemos preguntarnos cómo un algoritmo estadístico realiza las mismas pruebas", dice Kepecs.

REACCIONES HUMANAS, SIMILARES A CÁLCULOS ESTADÍSTICOS

   Este científico y el estudiante graduado Joshua Sanders creó un videojuego para comparar el rendimiento humano y el ordenador, con voluntarios humanos escuchando chasquidos y determinando qué clics eran más rápidos. Los participantes calificaron la confianza en cada opción en una escala de uno (una conjetura al azar) a cinco (confianza alta).

   Kepecs y sus colegas encontraron que las reacciones humanas eran similares a los cálculos estadísticos. El cerebro produce sentimientos de confianza que informan las decisiones de la misma manera que los patrones estadísticos extraen datos ruidosos.

   Posteriormente, se realizó un experimento de seguimiento del modelo de Kepecs para la confianza humana en el que los participantes respondieron a preguntas comparando poblaciones de diferentes países. A diferencia de la prueba de percepción, ésta tenía la complejidad añadida de la base de conocimiento individual de cada participante.

   Incluso las debilidades humanas, como ser demasiado confiado de cara a decisiones difíciles con datos pobres o tener poca confianza cuando se enfrentan a decisiones fáciles, eran compatibles con el modelo de Kepecs. "Esta sensación subjetiva de la confianza se basa en un cálculo estadístico --resalta Kepecs--. La confianza no es una heurística o un acceso directo".

   Kepecs planea utilizar su modelo de confianza como punto de apoyo para la búsqueda de la ubicación de la confianza en el cerebro y entender su sistema de circuitos neuronales. "Tener una teoría acerca de la confianza es un primer paso necesario para averiguar cómo el cerebro y células nerviosas realizan este proceso", apunta.

   El trabajo también puede tener implicaciones más amplias. Los campos de la estadística y, en particular, el aprendizaje automático, pueden tener algo que aprender de este centro estadístico. "Los seres humanos son aún mejores que los ordenadores para resolver problemas muy difíciles", concluye este investigador.