Publicado 15/01/2020 18:20:08 +01:00CET

Un componente de la glucosa podría ser responsable de la formación de tumores

Imagen de una mama con mamografía en 3D. Tumor de mama
Imagen de una mama con mamografía en 3D. Tumor de mama - RADIOLOGICAL SOCIETY OF NORTH AMERICA - Archivo

MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un subproducto de la glucosa llamado lactato, utilizado por todas las células del cuerpo, podría provocar que una célula mutada se convierta en cancerosa, según una nueva investigación del Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado (Estados Unidos).

"Descubrimos que el lactato es un catalizador que desencadena un mecanismo en las células mutadas necesario para continuar el proceso de formación del cáncer. Esto abre una nueva puerta para entender mejor el cáncer a nivel metabólico. También significa que podríamos ser capaces de dirigirnos al lactato con nuevas terapias", explica Iñigo San Millán, líder del trabajo, que se ha publicado en la revista 'Frontiers in Oncology'.

El lactato no es un producto de desecho, sino una fuente importante de energía para la célula, especialmente las mitocondrias. Su papel en el cáncer se describió por primera vez hace casi un siglo, cuando el Premio Nobel Otto Warburg descubrió que las células cancerosas se caracterizaban no solo por la rapidez con la que consumían la glucosa, sino por un marcado aumento en la producción de lactato. Esto se definió como 'efecto Warburg'.

Pero la forma exacta en cómo funcionaba este mecanismo seguía siendo un misterio hasta ahora. En 2017, estos investigadores publicaron una hipótesis que, según creen, explicaba por primera vez el significado y el propósito del 'efecto Warburg': producir lactato con fines de formación de cáncer. Ahora, San Millán y su equipo buscaron demostrar esta hipótesis. Expusieron a las células cancerosas de mama a la glucosa, que luego produjo lactato. El lactato aumentó la expresión de todos los principales genes mutados involucrados en el cáncer de mama entre un 150 y 800 por ciento.

Se sabe que no todas las células mutadas se vuelven cancerosas y se ha especulado sobre qué factores podrían 'desencadenar' la expresión de los genes mutados. Este estudio demuestra que el lactato es un factor desencadenante clave. Tras este trabajo, San Millán y su equipo están reproduciendo este estudio en otros cánceres como el cáncer de pulmón de células pequeñas y el cáncer de pulmón no microcítico y están encontrando resultados similares.

"El lactato, que antes se consideraba un producto de desecho, resulta ser una importante molécula de señalización y un importante regulador de los genes implicados en el cáncer. Este no es el mismo comportamiento del lactato que obtenemos al hacer ejercicio, porque es eliminado rápidamente por los músculos y tiene propiedades de señalización positiva para mejorar la condición física. El lactato producido en el cáncer se mantiene, se produce constantemente y actúa como catalizador para activar los genes mutados en el cáncer. Todavía no conocemos estos mecanismos pero los estamos investigando ahora", detalla el investigador.

El tejido muscular humano es en gran medida resistente a la formación de cáncer. De hecho, el ejercicio reduce los riesgos de algunos cánceres e incluso podría tratarlos terapéuticamente. San Millán ya ha comenzado a aplicar programas de ejercicio personalizados a pacientes con cáncer como parte de su rehabilitación del cáncer, y está explorando mecanismos por los cuales el ejercicio puede ayudar a prevenir y tratar los tumores.

También está tratando de encontrar maneras de bloquear la salida del lactato de la célula cancerosa. "Cuando se produce lactato tiene que salir de la célula a través de un transportador. Estamos tratando de bloquear el transportador así como la producción de lactato dentro de la célula cancerosa con diferentes compuestos. Si bloqueas la puerta, el lactato no puede salir y la célula cancerosa estallará", concluye.

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