Publicado 09/07/2020 14:47:48 +02:00CET

Las comorbilidades en pacientes con VIH incrementan el coste sanitario casi un 50%

Red ribbon, AIDS awareness
Red ribbon, AIDS awareness - GETTY//BANANASTOCK - Archivo

MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las comorbilidades en pacientes con VIH incrementan el coste sanitario casi un 50 por ciento, según un estudio realizado por el doctor Pompeyo Viciana, del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, apoyado por Gilead Sciences, y presentado durante la celebración del 23 Congreso Internacional AIDS 2020.

Concretamente, el coste sanitario de un paciente con tres o más comorbilidades se incrementa un 65 por ciento respecto a un paciente sin comorbilidades; un 36 por ciento respecto a un paciente con una comorbilidad; y un 25 por ciento respecto a un paciente con dos comorbilidades. De esta forma, se concluye que la presencia de comorbilidades aumenta el coste sanitario del paciente con VIH un 47 por ciento.

Asimismo, el estudio 'Uso de recursos sanitarios y coste de la gestión de las comorbilidades no relacionadas con el VIH en personas que viven con el VIH en una cohorte española de 2007 a 2017', señala que la edad también es un factor clave para tener en cuenta a la hora de evaluar los costes sanitarios de su tratamiento y seguimiento, ya que es un 20 por ciento superior cuando el paciente tiene 50 años o más.

Este trabajo ha tenido como objetivo estimar el coste y el uso de recursos sanitarios asociados a la prevalencia de las comorbilidades en las personas que viven con VIH en una cohorte española a lo largo de 11 años, de 2007 a 2017. "La cohorte se dividió en dos grupos, las personas diagnosticadas antes del año 2007 y las diagnosticadas después de ese año", explica la doctora Yusnelkis Milanés, del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla e investigadora del estudio.

"El análisis se realizó de forma exhaustiva incluyendo los costes asociados a consultas hospitalarias (específicas de la infección VIH y no específicas por comorbilidades), consultas de urgencias, hospitalizaciones, así como el coste de las analíticas convencionales, analíticas de inmunovirología, serología, pruebas diagnósticas (incluyendo radiología, microbiología y anatomía patológica) y finalmente tratamiento antirretroviral", añade.

En pacientes con tres o más comorbilidades se multiplica por 4,7 el coste con respecto a no tener ninguna. A medida que se aumenta su número, disminuye el peso del coste del tratamiento antirretroviral (TAR) sobre el total del coste sanitario del paciente con VIH, pasando de ser un 90,7% del total del coste sanitario en un paciente sin comorbilidades en el año 2015 a un 32% en el mismo año en un paciente con tres o más.

Así, el coste sube hasta un 59% en pacientes con tres o más comorbilidades con respecto a aquellos que no tienen. Esto refuerza el consumo de recursos y el impacto en el coste sanitario total que lleva implícito el manejo de las comorbilidades.

MÁS COMORBILIDADES, MÁS HOSPITALIZACIONES

Otra de las conclusiones es que la utilización de recursos sanitarios relacionados con el manejo de comorbilidades aumenta a medida que se incrementa el número. Por ejemplo, la media anual de hospitalizaciones en un paciente con tres o más comorbilidades se multiplica por dos respecto a no tener comorbilidades. De forma análoga, la media de consultas a urgencias se multiplica por 2,3 en un paciente con tres o más comorbilidades respecto a un paciente que no las tenga.

Las comorbilidades evaluadas en el estudio incluyeron enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal crónica, enfermedad hepática avanzada, hipertensión, diabetes, infecciones bacterianas, enfermedades óseas, enfermedades neurológicas y otras patologías no relacionadas con el VIH. De esta forma, tras la investigación se concluyó que el 87,5 por ciento de los pacientes con enfermedad renal crónica y el 86 por ciento con enfermedades cardiovasculares o neurológicas sufren hospitalizaciones.

Además, se observó una alta prevalencia de pruebas diagnósticas no relacionadas con el VIH en las enfermedades óseas (98,9%) o en las neurológicas (98,8%).

"Nuestro trabajo demuestra que la presencia de comorbilidades incrementa el uso de los recursos sanitarios en pacientes que viven con VIH, especialmente en los de mayor edad e inmunosupresión. Las futuras decisiones clínicas y económicas deben tratar de promover estrategias sanitarias orientadas a la prevención primaria en esta población, así como el desarrollo de recomendaciones médicas y terapéuticas una vez establecidas las comorbilidades", concluye la doctora.

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