Actualizado 12/03/2010 20:22 CET

Combinar quimioterapia y nuevos fármacos logra que el 70% de los síndromes linfoproliferativos desaparezca en 7 años

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

El tratamiento combinado de quimioterapia e inmunoterapia basada en nuevos fármacos, como los anticuerpos monoclonales, contra los síndromes linfoproliferativos (cáncer hematológico) ha logrado que más del 70 por ciento de los pacientes estén libres de enfermedad a los siete años de tratamiento, según afirmó el hematólogo del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid José Antonio García Marco.

"En éste tipo de síndromes linfoproliferativos, la esperanza de vida hace unos años era de alrededor de diez años, desde que se manifestaban los primeros síntomas", explicó el doctor García a Europa Press. Sin embargo, "hoy en día los nuevos tratamientos permiten alcanzar, en algunos casos, hasta los 20 o los 25 años", señaló este experto, ponente en la jornada 'Nuevas estrategias en el tratamiento de los síndromes linfoproliferativos crónicos', celebrada este viernes en Valencia.

En este sentido, el doctor García explicó que, aunque no existe curación para este tipo de trastornos, "hay un porcentaje de gente más joven, menores de 65 años, que potencialmente se puede curar con trasplantes de médula ósea". En el resto de casos, "nuevos fármacos como los anticuerpos monoclonales se están mostrando muy efectivos frenando la enfermedad, prolongando la supervivencia global y aumentando la calidad de vida del paciente, ya que sus efectos secundarios son mucho menores, en comparación con la quimioterapia sola", aseguró.

El problema que presenta el tratamiento de estas enfermedades es la dificultad que tienen los hematólogos para identificar el origen de las mismas. "Las causas de estos trastornos son multifactoriales, no interviene sólo gen, por eso es tan complicado abordarlas, aunque se haya avanzado en el terreno de la farmacogenómica", dijo este especialista.

DETECCIÓN PRECOZ POCO EFECTIVA

En este sentido, el doctor García señaló que la detección precoz en este tipo de tumores "no es la mejor opción, ya que no se ha demostrado todavía que el tratarlos antes vaya a prolongar la supervivencia, en comparación con esperar hasta que la enfermedad progrese". "Estos pacientes no tienen ningún síntoma inicialmente y pueden mantener la enfermedad latente durante muchos años, por eso no suele ser especialmente efectivo tratarlos pronto", afirmó.

"Dentro de unos años, cuando estén identificadas las dianas moleculares específicas de cada enfermedad, la terapia precoz para evitar que la enfermedad progrese será efectiva", aseguró este especialista. Para el hematólogo del Hospital Puerta de Hierro, "el futuro es convertir estos trastornos en enfermedades crónicas, con tratamiento de mantenimiento, igual que sucede, por ejemplo, con la diabetes".