Archivo - Cáncer de colon, intestino - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / LIGHTFIELDSTUDIOS
MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
Durante mucho tiempo se ha pensado que toda la grasa abdominal es igual: un simple almacenamiento de energía. Sin embargo, un equipo europeo de investigadores ha descubierto que la grasa que rodea el colon contiene una cantidad sorprendentemente alta de células inflamatorias y células inmunitarias, capaces de comunicarse directamente con el sistema inmunitario intestinal.
Estos hallazgos podrían cambiar la manera en que entendemos la obesidad y las enfermedades inflamatorias intestinales. Aunque el estudio se realizó en personas con obesidad severa, los investigadores creen que este tejido graso juega un papel activo en la inflamación intestinal, lo que abre nuevas vías para comprender y tratar patologías como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
NO TODA LA GRASA ABDOMINAL ES IGUAL
Un nuevo estudio del Instituto Karolinska (Suecia), el Centro de Diabetes Steno de Copenhague (Dinamarca) y el Hospital Helmholtz de Múnich (Alemania) revela que la grasa localizada cerca del intestino grueso contiene una cantidad inusualmente alta de células grasas inflamatorias y células inmunitarias.
Los hallazgos, basados en la idea de que la grasa abdominal no es un tejido uniforme, sugieren que este tejido está especialmente adaptado para comunicarse con el sistema inmunitario en la región intestinal. El estudio se publica en la revista 'Cell Metabolism'.
En el estudio, los investigadores mapearon cinco depósitos de grasa abdominal diferentes en personas con obesidad severa. Los resultados muestran claras diferencias entre estos depósitos. El más llamativo es el llamado tejido graso epiploico a lo largo del colon, que contiene numerosas células grasas vinculadas a la inflamación, así como una presencia considerable de células inmunitarias.
LA GRASA ENVÍA SEÑALES QUE ACTIVAN EL SISTEMA INMUNITARIO
Los experimentos de laboratorio demostraron que las señales bacterianas pueden incitar a las células grasas a producir proteínas que activan las células inmunes dentro del tejido.
"El tejido graso no solo almacena energía, sino que también funciona como un órgano activo que envía señales que afectan a todo el cuerpo. Un error común es creer que la grasa abdominal es uniforme, cuando en realidad se compone de varios depósitos distintos", desarrolla Jiawei Zhong, estudiante de doctorado del Departamento de Medicina de Huddinge del Instituto Karolinska y coautor principal del estudio.
En conjunto, los resultados indican que el tejido adiposo intestinal cumple una función única. Los investigadores creen que esto podría deberse a una adaptación del microbioma intestinal (las bacterias y otros microorganismos que son fuente de sustancias inflamatorias).
UN NUEVO FOCO DE ESTUDIO EN CROHN Y COLITIS
Dado que el estudio se realizó en personas con obesidad, aún no está claro si los hallazgos son aplicables a personas con peso normal, y aún no se han establecido implicaciones clínicas directas.
El siguiente paso es comprender el papel del tejido graso que rodea el colon en enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. "Ahora que sabemos que contiene tanto células grasas como células inmunitarias, queremos investigar cómo su interacción influye en la actividad de la enfermedad. Nuestro objetivo es determinar si este tejido graso contribuye a amplificar o mantener la inflamación enviando señales que afectan a las células inmunitarias localmente", concluyen los investigadores.