OVIEDO 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
Una investigación desarrollada por profesionales del Hospital de Jarrio, en Coaña (Asturias), ha concluido que la prevalencia de factores de riesgo cardiovascular y, por lo tanto, de padecer estas enfermedades, es mayor en zonas rurales dispersas.
El estudio, elaborado por los médicos Marcos Álvarez Pérez y José Manuel Fernández Carreira, evalúa el perfil epidemiológico del riesgo cardiovascular en el occidente de Asturias y se ha presentado en el XXXVIII Congreso de la Sociedad Española de Arteriosclerosis, que se celebra estos días en Las Palmas de Gran Canaria.
Según ha explicado el Principado en nota de prensa, el trabajo analiza la prevalencia de los factores de riesgo vascular (FRV) y de las patologías cardiovasculares asociadas en el área territorial del centro hospitalario y establece una comparativa entre zonas básicas de salud (ZBS) y zonas especiales de salud (ZES), de mayor dispersión geográfica y demográfica.
La prevalencia de la dislipemia (alteración de los niveles de lípidos y colesterol en sangre), por ejemplo, supera el 50% en estas zonas rurales, un dato que rebasa los indicadores descritos previamente para la población general en estudios de referencia nacional como ENRICA o IBERICAN. Asimismo, el informe constata que los entornos con una mayor vulnerabilidad demográfica y geográfica tienen un riesgo mayor en patologías relacionadas con la hipertensión y las arritmias.
El estudio, de carácter descriptivo y transversal, ha tomado como fuente los datos de la herramienta de Grupos de Morbilidad Ajustados (GMA) correspondientes a diciembre de 2025 y ha analizado la situación de 38.815 personas, el 93,6% de la población total de la zona.
RESULTADOS DEL INFORME
Los factores de riesgo vascular más frecuentes entre la población del occidente son la dislipemia, que afecta al 45,8% de los usuarios, seguida de la hipertensión arterial (HTA), con un 24,7%, y la diabetes mellitus (DM), con un 11,1%.
Al desglosar los datos territorialmente, la investigación revela que las zonas especiales de salud presentan un riesgo notablemente superior a las zonas básicas. Las mayores diferencias se localizan en la prevalencia de la hipertensión arterial, que es 9 puntos superior en las zonas especiales; en la dislipemia, 6,4 puntos superior, y en las arritmias, que es 4,5 puntos superior en los entornos más aislados.
Asimismo, se constatan diferencias al alza en las ZES en variables como la obesidad (+2,7 puntos), la insuficiencia cardíaca (+1,4) o la enfermedad renal crónica (+2,1).
En concreto, el estudio identifica picos epidemiológicos de especial relevancia en algunas de las zonas especiales analizadas. La dislipemia cuenta con tasas más elevadas en municipios rurales, alcanzando un 64,8% en Villayón; la hipertensión arterial se sitúa por encima del 34% en Taramundi, Grandas-Pesoz y Boal; y los valores más altos de diabetes mellitus se concentran en la ZES de Boal (16,7%).